Actualmente el mundo se encuentra en una etapa signada por grandes conflictos y catástrofes de las que difícilmente pueda salir si los grandes líderes que gobiernan la Tierra no intervienen de inmediato con acciones concretas y efectivas, que proporcionen soluciones de fondo a cada situación. Se trata de una época de mucho peligro, como pocas veces hubo, en la que la humanidad se está enfrentando a graves problemas que no están siendo debidamente abordados como corresponde.

La guerra de Ucrania con Rusia es, junto a otras seis contiendas bélicas (la de Yemen, Etiopía, Myanmar, Siria, Afganistán y la de los militantes islamistas de África) los focos de mayor tensión bélica. Pero hay otros conflictos motivados por factores económicos financieros como el de China y Taiwán o el de Hong Kong. De la misma manera hay otros dramas como el de los refugiados, unos 100 millones de personas desplazadas de sus países de origen por guerras, actos de violencia, persecución y violaciones de los derechos humanos; la situación por la que atraviesan países latinoamericanos como Perú (con almenos 22 muertos por conflictos en los últimos días), Venezuela (con su crisis socioeconómica) y Haití (con su crisis política), y el surgimiento de nuevas variables de virus, como el de la gripe del camello que representan nuevos desafíos para la ciencia.

También son focos de tensión la delincuencia organizada que afecta a varias ciudades; la amenaza nuclear latente; grandes conflictos regionales que desencadenan masivos actos de protesta como en Cuba, y los conocidos casos de acampes en la Ciudad de Buenos Aires y de protesta de comunidades mapuches por Vaca Muerta. 

La pandemia del covid-19, que asoló a gran parte de la población mundial entre enero de 2020 y septiembre de 2022, y cuyas consecuencias todavía no se pueden predecir plenamente, no es la única tragedia que ha tenido el mundo en estos últimos años, ya que antes y después de ese período hubo y hay conflictos que han hecho de la Tierra un sitio convulsionado donde cada vez es más difícil la vida humana.

En el aspecto económico, a nivel mundial la inflación, la recesión y el lento crecimiento de las economías está incidiendo en la subsistencia humana y en otros tres factores que están aumentando como es el desempleo, la pobreza y el hambre.

El calentamiento global con el correspondiente cambio climático es otra de las tragedias a nivel global que inciden en varios aspectos de la vida humana y que está determinando la extinción de especies tanto de la flora como de la fauna en distintos países y regiones del mundo. En este marco también se da el fenómeno de la sequía, con grandes pérdidas para el sector agrícola-ganadero de zonas que históricamente contaban con buenos registros de nevadas y lluvias. Es que el cambio climático con sus devastadoras consecuencias continúa a gran velocidad; al igual que la desigualdad y la injusticia; y los regímenes autoritarios que representan un serio revés para los derechos humanos.