En nuestro país y en nuestra provincia en particular hay varias enfermedades infectocontagiosas con posibilidades de convertirse en epidemias, que deben ser controladas en forma permanente tanto por los organismos oficiales vinculados a la salud pública como por los particulares quienes tienen que recurrir a tomar todas las medidas de prevención para evitar contraer esas enfermedades y luego contagiarlas a otros tantos desencadenando una crisis sanitaria que luego se hace difícil controlarla poniendo en riesgo a todo el sistema sanitario.

El inicio de la temporada estival es una de las épocas del año de mayor proliferación de animales e insecto capaces de transmitir las más diversas enfermedades infectocontagiosas, por lo que se constituye en el momento adecuado para tomar mayores precauciones. Entre ellas una de las más básicas es protegerse de las picaduras de los insectos mediante repelentes o poniéndose a salvo mediante la utilización de telas mosquiteras u otros sistemas similares. También hay que evitar generar los ámbitos apropiados para la proliferación eliminando de las casas recipientes que puedan contener aguas estancadas en las que las larvas encuentran lugares preferidos para el crecimiento y reproducción. 

Entre las enfermedades infectocontagiosas más comunes en San Juan está el Dengue, transmitido por el mosquito Aedes aegypti; el Chagas, que se propaga a través del parásito Trypanosoma cruzi; la fiebre amarilla, transmitida por mosquitos infestados, al igual que la Chikungunya, entre otras seis enfermedades transmitidas por vectores como mosquitos, moscas y vinchucas, insectos que ponen en riesgo a la población.

En este comienzo de verano el dengue surge como una de las mayores amenazas, por lo que se tendrán que extremar las medidas para poner a salvo toda la población evitando la proliferación de la población de mosquitos. 

Hay otras plagas de insectos y bichos que en nuestra provincia son comunes en la época estival y causantes de enfermedades zoonóticas que, en ocasiones tienen serias consecuencias para los humanos. Son las que ocasionan vectores como las garrapatas y las cucarachas, que no se las está combatiendo como corresponde.

En relación a las garrapatas, esta temporada se ha observado, según las autoridades de Salud Pública, un incremento de casos de personas que han contraído zoonosis a consecuencia de este arácnido que se lo encuentra en estado natural en zonas de malezas, jardines, hierbas altas, aferrados a las ramas, o arbustos. La picadura a los humanos se produce porque este animal espera el paso de un posible huésped, que puede ser humano o animal, para aferrarse. Las elevadas temperaturas y otros condicionamientos climáticos han hecho que este año la población de garrapatas se haya incrementado considerablemente. Actualmente en el mundo las garrapatas constituyen el segundo transmisor o vector más frecuente de enfermedades en el ser humano, después de los mosquitos. Su eliminación depende de estrictas normas de higiene tanto personales como la que tiene que haber en las inmediaciones de las viviendas, algo que no se debe descuidar en ningún momento.