Las distintas gestiones de Cultura de la provincia han cumplido su misión desde diferentes ópticas en cada caso, pero recurriendo generalmente a grandes fiestas populares o deportivo-turísticas. Pero el turismo que nos visita en esas ocasiones se va sin conocer los imponentes escenarios culturales en la propia Ciudad Capital, como no sea por iniciativa individual del visitante. Nuestros tres tesoros culturales de sorprendente magnitud cultural como el Teatro del Bicentenario, el Museo de Bellas Artes “Franklin Rawson” y el Auditorio “Juan Victoria”, son el punto de partida para imaginar una programación cultural que trascienda nuestras fronteras e interese a la prensa y público del resto del país. Con esa voluntad de pensar más allá de nosotros mismos surgirán acuerdos con referentes nacionales del campo cultural, como el mismo Teatro Colón, una de las salas de ópera más importantes del mundo, comparable con míticos coliseos líricos como la Scala de Milán, el Metropolitan Ópera House de Nueva York o la Ópera de París, y con la que, sabemos, el Teatro del Bicentenario tiene vínculos puntuales que habría que multiplicarlos. Más aun cuando el Bicentenario ya está reconocido entre los mejores del país, pero además integra la lista de los diez teatros más atractivos de Argentina.

A su vez, el citado Museo de Bellas Artes posee una de las colecciones patrimoniales más importantes del país y muestra una gestión muy activa e innovadora. Sobre todo por actividades vinculadas a la cultura, al arte y a la educación, desde donde se facilita al mismo tiempo el acercamiento a los contenidos tanto de la colección permanente como a aquellas de muestras transitorias. Este Museo tiene antecedentes de destacados acuerdos con el Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) por ejemplo, para “promover el intercambio, la colaboración y el desarrollo conjunto de proyectos culturales que contribuyan al conocimiento y difusión del arte”, entre otros objetivos. También con la Universidad Nacional de San Martín, además de la recordada convocatoria a un concurso internacional de escultura con auspiciosos resultados. Pero habrá que pensar también en multiplicar este tipo de acuerdos buscando movilizar con mayor fuerza la necesidad de hacer conocer más una de nuestras joyas culturales al resto del país, promoviendo la llegada de visitantes para disfrutar de nuevas iniciativas. Otro brillante eslabón cultural de los sanjuaninos, modelo de arte, música y excelencia es el Auditorio “Juan Victoria”. De características únicas en el país, recibió y recibe a coreutas, músicos y directores de orquesta de todo el mundo a través de la música, la ópera, los conciertos corales de diverso género.

Pero por encima de todo, San Juan no termina de dar el gran paso para que la figura de don Domingo Faustino Sarmiento sea convocante en todo el país con grandes eventos que llamen la atención y sumen conocimiento y puntajes a docentes y estudiosos de la educación y la cultura de todas las provincias, a través de cursos puntuales de formación docente a la luz del mensaje sarmientino. Y recordar a las autoridades provinciales, como se ha puntualizado varias veces desde hace unos años en estas páginas de DIARIO DE CUYO, lograr más temprano que tarde que San Juan sea la Capital Nacional de la Educación.