San Juan viene demostrando con hechos palpables que la renovación de la matriz energética contaminante, alimentada por hidrocarburos, es posible mediante la producción solar limpia y sustentable. Este modelo transformador es la base de la conformación de un organismo público-privado de producción fotovoltaica integral con participación nacional, puesto en marcha en la visita presidencial de esta semana.

Los números son contundentes para exhibir esta transformación a partir de las 16 plantas de paneles solares ubicadas en la provincia que están cubriendo el 34% de la demanda eléctrica local al erogar 328 megavatios. Entre los 11 proyectos a concretarse se destaca el Parque Solar Tocota, en Calingasta, uno de los mejores lugares del mundo para la captación, con previsión de erogar 2.500 megavatios-hora anuales, con un valor de venta de 50 millones de dólares en cinco años.

En este contexto se destaca la fábrica de paneles solares y sus componentes, ubicada en Pocito, en manos de una concesión privada, con lo cual se evita la dependencia extranjera de todo el equipamiento necesario para el aprovechamiento energético sustentable. La simple mención de estos datos respalda la experiencia sanjuanina que servirá de modelo para las 6 provincias representadas en el lanzamiento del Clúster Renovable Nacional, junto a las empresas privadas participantes.

El liderazgo local en aprovechar las condiciones naturales de nuestra geografía para los objetivos planteados en la ley nacional 27.191 relacionada con el compromiso argentino de las cumbres climáticas de replantear la matriz energética con aprovechamiento solar y eólico, entre otras fuentes renovables. San Juan posee enormes extensiones de tierra inapta para cultivos u otros emprendimientos económicos fuera de los oasis, y esos espacios son los mejores para el nuevo entramado productivo y tecnológico ambiental.

La generación eléctrica del país es deficitaria, al punto de importar de Brasil para atender la demanda durante la ola de calor, y debe ponerse en la mesa de prioridades la generación verde residencial, para que se pueda acceder a paneles individuales como alternativa a la red domiciliaria y vender los excedentes al sistema interconectado. La conciencia ecológica ya se refleja en la instalación de calefones solares, pero el precio los limita.