La provincia de San Juan cuenta en la actualidad con más de 25 museos habilitados que a consecuencia de la pandemia del covid-19 estuvieron cerrados al público durante un largo período. Con la flexibilización de las restricciones y con ajustados protocolos, además de horarios acotados, en los últimos meses fueron abriendo sus puertas con algunos inconvenientes propios de una actividad que está necesitando un impulso en todo sentido para optimizar su funcionamiento y cumplir con los objetivos para los que fueron creados, reflejar los rasgos principales de las respectivas comunidades.
Si bien están los grandes museos provinciales como el de Bellas Artes Franklin Rawson; el de la Casa Natal de Domingo Faustino Sarmiento que es considerado Patrimonio Nacional; el Museo Histórico Provincial, Museo de la Historia Urbana y el de Ciencias Naturales, entre otros, que funcionan regularmente con el aporte estatal o entidades benefactoras, hay otros museos menores localizados en zona alejadas, en los departamentos o distintos rincones del Gran San Juan que con mucho menos apoyo tratan de subsistir mientras ofrecen, tanto a los sanjuaninos como a los turistas, una alternativa para conocer distintos aspectos de la historia local. En ese largo listado figuran museos temáticos como el Museo Santiago Graffigna, Tupelí, Piedras del Mundo, Museo Parque y Museo del Vino, entre otros. También están los que pertenecen a instituciones u organismos tal el caso del Museo Tornambé de la UNSJ, Mariano Gambier, Museo Geográfico Einstein, Celda Histórica de San Martín, Museo Abenamar Rodrigo y Museo Sitio Dr. William Sill. De la misma manera que museos tradicionales que están en los departamentos como el Enzo Manzini, en Zonda; el Museo Histórico Regional de Caucete; el Museo de Los Berros Pueblo Minero, en Sarmiento y otros que cuentan con apoyo municipal. Cada uno de estos centros culturales atraviesa por distintas situaciones que van desde los inconvenientes que afrontan para mantener los edificios que ocupan; contar con el personal adecuado para mantenimiento y atención al público e incorporar nuevo material a las colecciones.
Rescatar esta actividad es importante ya que otorga a la provincia un recurso más para ofrecer al turismo, ampliando la oferta cultural de nuestro acervo en distintas temáticas.
A través de la Asociación Museos Privados de San Juan (Amupri) se puede llegar a establecer las necesidades y la asistencia necesaria de los museos del sector, con predominio en los departamentos, y por medio de los municipios efectivizar el apoyo que están necesitando los otros museos que necesitan potenciar su actividad.
