El nuevo presidente de la República Argentina, Javier Milei, quien asume hoy sus funciones en medio de una de las crisis económicas más graves que le toca atravesar al país, necesitará del apoyo de todos los sectores de la sociedad tanto de los que han creído en su propuesta transformadora apoyándolo con su voto, como de quienes no lo votaron pero que ahora deben admitir que el país no podía seguir por el camino que ha transitado hasta el momento.

La gente tuvo la oportunidad de elegir entre dos modelos diferentes y optó por la propuesta de La Libertad Avanza (LLA) convencida de que era la única alternativa de cambiar el rumbo de la Nación. Ahora son los dirigentes de los distintos sectores, especialmente del arco político, los que tendrán que dar muestras de una amplitud de criterio para priorizar las acciones que beneficien al país por sobre los intereses sectoriales o partidarios, que en muchos casos son los que han incidido para que la Argentina esté sumergida en la caótica situación en la que se encuentra. Precisamente son esos sectores políticos, que a partir ahora serán oposición, los que no han podido enderezar el rumbo del país mientras estuvieron en el gobierno y lo fueron condenando a un estado de pobreza y atraso en todos los ámbitos sin excepción.

El sector sindical al igual que el de los movimientos sociales populares también deben ponerse a la altura de las circunstancias y actuar conforme a las reales necesidades que tiene el país evitando ejercer una oposición sin sentido, con el solo objetivo de demostrar una hegemonía que sólo es capaz de promover mayor atraso en el proceso de recuperación de la Nación. La protesta salvaje de la que se ha estado hablando en estos últimos días, con el objeto de conservar privilegios sectoriales, no puede conducir a nada positivo, de ahí que debe ser desestimada ya que como se ha dicho no se va a tolerar este tipo de intromisiones para volver al país de la decadencia en que se ha vuelto la Argentina.

El nuevo presidente ha sido claro desde el primer momento que la situación de Argentina es crítica y que los cambios que nuestro país necesita son drásticos. También ha dicho que no hay lugar para el gradualismo, la tibieza y las medias tintas y que si el país no pone en marcha medidas inmediatas se encamina a la peor crisis de su historia. Milei lo ha dicho con todas las letras y la mayor parte del pueblo ha estado totalmente de acuerdo con esta forma de actuar para poder sacar a la Argentina adelante. Por todo esto no cabe otra opción que colaborar con los nuevos lineamientos que se impongan desde la presidencia de la nación confiados en que detrás de cada decisión hay un programa que apunta a recuperar el país en base a criterios de desarrollo y crecimiento, en los que la nueva dirigencia viene trabajando con sus equipos técnicos desde hace tiempo.

La tolerancia y la amplitud de criterio en busca del bien común son requisitos imprescindibles para esta nueva etapa que hoy se inaugura.