Mientras que en el país y en nuestra provincia continúa avanzando el programa de vacunación contra el covid-19, con algunos inconvenientes en la tarea de completar la segunda dosis cuando ya se ha iniciado la inoculación de la tercera dosis, ya se está hablando sobre la necesidad de aplicar una cuarta dosis como única manera de frenar el avance de la variante ómicron que en la opinión de los científicos es mucho más contagiosa que la Delta, aunque en un principio sea menos letal.
Países desarrollados como Israel y Estados Unidos tienen muy avanzados los programas de vacunación con una cuarta dosis, ya que sus expertos consideran que es la única forma de mantener a salvo a sus respectivas poblaciones ante la vertiginosa propagación que has demostrado la nueva variante de coronavirus en países europeos.
En Israel, el panel integrado por expertos del gobierno ha recomendado aplicar la cuarta dosis a mayores de 60 años y miembros del personal sanitario, que son los que están más expuestos al virus. La recomendación surgió después de que se dieron los primeros casos de contagios y se registrara la primer muerte por la variante Ómicron en territorio israelí.
En Estados Unidos, el presidente Baiden recibió a un grupo de científicos que también aconsejaron completar el esquema de vacunación con la tercera dosis para el escaso porcentaje que queda pendiente e implementar la inoculación de una cuarta dosis para hacer frente a la creciente ola de contagios con la nueva variante, considerada la forma más efectiva de proteger a la población junto al suministro de antivirales que todavía es muy incipiente.
En la Argentina, si bien ya se está advirtiendo que habrá que recurrir a un nuevo refuerzo para hacer frente a la variante ómicron, que de acuerdo a algunos testimonios ya ha ingresado al país, es muy bajo todavía el porcentaje de los que han recibido la tercera dosis.
Para hacer frente al avance del virus, a más tardar entre febrero y marzo se debería comenzar con la cuarta dosis, algo que por el momento exigirá un gran esfuerzo tanto económico como de logística para aplicar la vacuna.
