Por diversas circunstancias, en los últimos meses ha sucedido una seguidilla de accidentes de tránsito que, en algunos casos, han tenido como consecuencia la pérdida de vidas de personas que transitaban en vehículos de menor tamaño como motos o bicicletas. Un fenómeno que se ha generado a partir de estas situaciones, es el de la presencia de familiares y amigos de las víctimas en ámbitos de la Justicia, precisamente en el edificio de tribunales, para reclamar una más efectiva intervención judicial en estos casos que consideran lamentables y que podrían haberse evitado tan sólo con conducir con un poco más de precaución.

Algunos de los casos que han dado lugar a este tipo de comportamiento no están muy lejanos en el tiempo, por ejemplo el del motociclista de 21 años de edad, del departamento Albardón, que perdió su vida al colisionar con una camioneta y agonizar por más de 15 días. También está el caso del joven ciclista que fue atropellado en la Ruta 20, en las inmediaciones de la Escuela Procesa Sarmiento de Lenoir, departamento 9 de Julio, en circunstancias en que transitaba por las orillas de la ruta. Estos, como otros hechos similares, han generado conmoción entre la población que no ha dudado en salir a las calles, con sus carteles identificatorios, para pedir justicia.

Si bien todo reclamo puede ser necesario para hacer que las instituciones no se queden dormidas en la resolución de casos de accidentes de tránsito seguidos por muerte, es una realidad que la Justicia tiene sus tiempos para resolver, y que lo que puede hacer es acelerar algunas instancias a fin de satisfacer las necesidades de justicia de la gente.

Es típico por estos días ver grupos de personas con carteles identificatorios, con textos y fotos, pidiendo justicia por las diferentes víctimas, una situación conmovedora que tiene muy poca incidencia en una resolución judicial que necesita nutrirse de todos los antecedentes existentes para poder expedirse como corresponde.

Lo más aconsejable en estos casos, para los familiares y amigos de víctimas de accidentes viales que piden justicia y pasan muchas horas reclamando con la esperanza de que los escuchen, es armarse de paciencia y dejar que los plazos se cumplan para, entonces, recién aspirar a que haya una resolución favorable.

Otro aspecto a tener en cuenta es que todo esto se puede evitar con acciones o conductas preventivas que eviten que se produzca el accidente, tanto por una como por otra parte. En el caso del que circula en el vehículo de menor tamaño, más allá de respetar las normas básicas de tránsito, debe circular a la defensiva protegiéndose de cualquier contingencia que se pueda presentar en la calle. En tanto el que va en el vehículo de mayor porte debe conducir de forma responsable, tomando todas las medidas de seguridad y evitando costumbres modernas como la de ir hablando por celular o conduciendo de una manera demasiado relajada que le impida actuar ante un caso de emergencia.