Nunca en la historia las iglesias católica, la ortodoxa y la anglicana se habían unido como ahora en una causa común plasmada en un llamamiento a los líderes políticos para que escuchen el clamor de la tierra y accionen para detener los efectos del cambio climático. El papa Francisco, el patriarca Bartolomé I y el arzobispo de Canterbury Justin Welby han reclamado decisiones valientes en la próxima cumbre climática de noviembre en Glasgow, Escocia.
La representación asumida también es sin precedentes ya que la Iglesia Católica lo hace en nombre de más de 1.300 millones de fieles, que se suman a los 220 millones de cristianos ortodoxos y de los 85 millones de los integrantes de la Comunión Anglicana mundial. Todos son muy activos en asuntos ambientales y coinciden en que el cambio climático y el efecto invernadero son causados principalmente por actividades humanas, como el uso de combustibles fósiles.
El documento "Un mensaje conjunto para la protección de la Creación", señala que es la primera vez que las iglesias se sienten obligadas a recordar la urgencia de proteger el medioambiente, su impacto en una pobreza persistente y la importancia de la cooperación mundial, ya que el cambio climático no es sólo un desafío futuro, sino una cuestión de supervivencia inmediata y urgente.
Recuerda el documento que la situación de emergencia la demuestran los últimos fenómenos meteorológicos extremos, los desastres naturales, los incendios, las sequías y el aumento del nivel del mar, todo por haber consumido con avidez más recursos naturales de lo que el planeta puede aguantar. Por ello la pérdida de biodiversidad, la degradación ambiental y las alteraciones cada vez más intensas y repetidas.
Dicen las iglesias en este reclamo que se debe elegir la naturaleza del mundo que se dejará a las futuras generaciones y por ello la importancia de tomar decisiones fundamentales entre todos, en referencia a la cumbre climática COP26 a celebrarse entre el 31 de octubre y el 12 de noviembre en el Reino Unido donde estará el Santo Padre y la representación de los otros credos.
La crisis climática que asola el planeta perjudica por igual las poblaciones más vulnerables de los países pobres y ricos involucrando por igual a la dirigencia política mundial en la toma de decisiones, caso de limitar el aumento de la temperatura global al objetivo acordado internacionalmente de 1,5º por encima de los niveles preindustriales.
