Por segundo año consecutivo una de las competencias automovilísticas más populares que se venían realizando en San Juan, el Safari tras las Sierras, no se disputará por una decisión conjunta de las autoridades de gobierno de las áreas de Salud, Deportes y del municipio de Valle Fértil, en una medida que es muy oportuna por la delicada situación epidemiológica por la que atraviesa la provincia y porque estas competencias vienen siendo muy cuestionadas desde hace años por el grave impacto que tienen en el medio ambiente al afectar a la flora y a la fauna del lugar.
La suspensión de la fecha prevista para la tercera semana de febrero ha sido, en cierta forma, bien recibida por los organizadores, quienes la acataron indefectiblemente a pesar de que ya tenían todo previsto para esta competencia de rally que habitualmente reúne a numeroso público no sólo de San Juan sino también de provincias vecinas. Además del peligro de la propagación del coronavirus hay otro aspecto que es tan importante como el primero, que justifica plenamente la suspensión de esta competencia. Se trata del impacto ambiental que esta carrera de vehículos a campo traviesa tiene en un ámbito natural que es prodigioso en cuanto a la vegetación y la fauna que se desarrolla en la zona. Si bien desde distintos sectores de la sociedad, especialmente las agrupaciones ambientalistas, se había advertido sobre este deterioro fue necesario que este factor se conjugue con la proliferación del covid-19 para que se tomara una medida que es de esperar se mantenga en el tiempo para que nunca más se tenga que considerar el daño que ocasionan al ambiente vehículos de gran potencia que, prácticamente, destruyen todo a su paso removiendo piedras y arrasando toda la vegetación.
En forma similar a lo ocurrido con la prohibición de las veranadas de criadores de ganado chilenos, implementada para proteger la flora andina, esta suspensión del rally contribuirá a evitar la destrucción de vastos sectores de flora autóctona y de la fauna que en ella prolifera generando condiciones ambientales que hay que preservar como un valioso recurso de nuestra geografía.
Por ello esta suspensión debe ser tomada como punto de partida para que nunca más se considere la posibilidad de realizar este tipo de eventos en este departamento que ocasiona daños irreversibles en el hábitat natural, como quedó comprobado en ediciones anteriores de otras pruebas similares como el Rally Dakar a su paso por nuestra provincia.
San Juan cuenta con zonas desérticas más apropiadas para competencias automovilísticas de resistencia donde el daño al ambiente es mucho menor, por lo que hay que tener en cuenta este concepto para futuras iniciativas.
