La Iglesia en San Juan comienza una nueva etapa con la asunción de Mons. Jorge Lozano, como 11º pastor de esta histórica sede episcopal. Ha tenido figuras prominentes: Fray Justo Santamaría de Oro, elegido como Vicario Apostólico y luego nombrado primer Obispo diocesano por Gregorio XVI; Mons. José Américo Orzali, Mons. Audino Rodríguez y Olmos, y Mons. Italo Severino Di Stéfano, entre otros. Este último se destacó en proveer a esta Iglesia local de múltiples congregaciones religiosas, y sacerdotes, templos, casas parroquiales, colegios, incluso en los lugares más alejados, creando comunidades vivas y misioneras. Visitó todas las parroquias y los lugares más recónditos de la provincia, defendiendo la dignidad de los más débiles y promoviendo la Doctrina Social de la Iglesia, como Presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social. Antes de que le fuera aceptada su renuncia, trabajó sin cansancio para que esta arquidiócesis, tuviera su centro de formación sacerdotal, luego de 56 años, desde que se derrumbara en el terremoto de 1944. En estos últimos dieciséis años, la Iglesia aquí ha sufrido un retroceso que los mismos católicos reconocen con dolor. No se debe menoscabar o despreciar la visión del pueblo fiel que en su humildad no deja de ver la verdad y rechaza todo lo que sea sospechado de prepotencia o divisiones.

San Juan necesita un Pastor tal cual lo ha delineado el Papa Francisco en múltiples ocasiones. El 28 de julio de 2013, en su visita a Brasil, advertía al Comité de Coordinación del CELAM, que "el Obispo debe conducir, que no es lo mismo que mandonear. Tienen que ser hombres que no tengan psicología de príncipes. Deben ser pastores que vayan delante para indicar el camino, o en medio para mantenerlo unido y neutralizar los desbordes, o detrás para evitar que alguno quede rezagado. Que sean capaces de dialogar, y "no negociar+, no temiendo enfrentar opiniones y la crítica+. Pero hay una advertencia del Pontífice que se basa en lo que subraya el Documento de Aparecida en 2007: una Iglesia que sea Esposa, Madre y Servidora, porque como aclara Francisco, "cuando la Iglesia, de "Institución+ se transforma en "Obra+, deja de ser esposa de Cristo, para terminar siendo administradora, y de servidora se transforma en controladora+. Hacemos votos para que el nuevo arzobispo pueda llevar adelante una enriquecedora labor pastoral. Los católicos sanjuaninos necesitan de la Iglesia, una cercanía misericordiosa incluyente que cierre heridas, y reavive la esperanza.