Tras la pandemia, el restablecimiento de la mayoría de las actividades hizo que tránsito automotor sea cada vez más intenso en toda la provincia, requiriéndose que el estado de calles, rutas y caminos no interfiera en este movimiento que no deja de ser un aliciente vinculado al crecimiento y desarrollo de San Juan. Lamentablemente, más allá de que hay algunas calles y caminos de zonas urbanas y rurales que se encuentran en mal estado dificultando el transporte de productos agroindustriales, la mayor preocupación está en el mal estado de conservación en que se encuentran las rutas que representan la salida de la provincia hacia el centro y norte del país. Se trata de las rutas 20 y 141 que desde hace más de diez años, período en que en promedio se calcula la vida útil de un pavimento, no se han hecho mejoras en su capa de rodamiento por los que hay sectores muy deteriorados perjudicando al transporte de cargas y constituyendo una desagradable molestia parta los conductores de vehículos menores.
La Ruta Nacional 20 desde que se inicia en la ciudad de San Juan tiene algunos sectores que son un problema para el tránsito. En las inmediaciones de su cruce con la Avenida de Circunvalación hacia el Este hay un tramo con el pavimento muy angosto y deteriorado, banquinas insuficientes y guardarrail que hacen peligroso el sector. A la altura del Monumento al Gaucho, hay un peligroso cruce con la antigua traza de la Ruta 20. En general el tramo de San Juan-Caucete tiene el pavimento deformado, y hay sectores en donde está quedando la piedra suelta del asfalto, ambos inconvenientes suscitados por los problemas de compactación de terrenos y humedad provocada por la cercanía de cursos hídricos en la zona.
Un tramo de esta ruta a la altura de Caucete, que fue repavimentado hace poco más de un año, se ha deformado totalmente además de haber sido removido al realizarse el zanjeo correspondiente para el trabajo de cloacas que se está haciendo en la zona. De ahí en más la ruta tiene varios problemas con la carpeta asfáltica hasta el límite con San Luís en Las Trancas.
La Ruta 141 que es la que nace de la zona del Control Forestal hacia la Difunta Correa y demás distritos al Este de la provincia, posee sectores donde el pavimento ha dado lugar a grandes baches que a medida que pasa el tiempo se van agrandando. La última edición de la Cabalgata de la Fe sirvió para que mucha gente advirtiera el estado de deterioro de esta vía que necesita en forma urgente la reparación en varios sectores.
Las rutas en buen estado son garantía de crecimiento y desarrollo económico de una región, algo que las autoridades deben tener siempre en cuenta priorizando estos trabajos por sobre otros que pueden esperar.
