Las colonias de vacaciones que todos los años se realizan en el transcurso de enero, organizadas por el gobierno de la provincia, ofrecen una serie de posibilidades, desde otorgar a miles de niños un ámbito adecuado para divertirse y recrearse, como también la oportunidad de someterse a controles de salud y de nutrición, y de detectar problemas sociales que puedan estar afectándolos, y que muchas veces pasan desapercibidos en la vida diaria de esos chicos. Este último aspecto arrojó durante la última edición de las colonias un dato que puede llegar a ser preocupante y que requiere de la intervención de los organismos competentes para tratar de detectar las causas que lo originan. Se pudo establecer que de un universo de más de 25.000 niños casi un centenar atravesaban por graves problemas psicosociales originados por hechos de violencia intrafamiliar, negligencia y abandono, autolesiones, violencia de género o ideación suicida.

Si bien, gracias a las colonias se pudo dar con estas situaciones, de ahora en más el Ministerio de Familia y Desarrollo Humano debería intensificar la detección de estos casos en otros ámbitos donde muchas veces cuesta llegar con un programa de contención que permita abordar cada uno de estos problemas.

Se conoce que la situación social cada vez se hace más complicada y que los niños entre los 6 y 12 años son los que más sufren el impacto de los malos hábitos que se practican en algunos hogares. Pero son precisamente ellos los que deben recibir el mayor apoyo posible respecto de la contención que los organismos oficiales deben brindar, si se quiere abordar el problema en la etapa en la que todavía existe la posibilidad de revertir sus nefastas consecuencias.

Este año las colonias de vacaciones tuvieron un gran éxito ya que no sólo reunieron a chicos y preadolescentes, sino que también dieron lugar a adultos mayores y discapacitados. En ese sector también se detectaron algunos problemas sociales graves. Pero son los niños de 6 a 12 años los que en realidad más preocupan por estar en su etapa de formación y no es justo que tengan que estar creciendo en medio de conflictos que los marcarán para toda la vida.

Se calcula que en toda la provincia son miles los chicos que afrontan estos problemas. Los casos detectados en las 90 colonias que estuvieron en funcionamiento del 9 al 31 de enero, fueron derivados de inmediato a los equipos interdisciplinarios del Ministerio de la Familia y Desarrollo Humano donde fueron tratados por médicos, psicólogos y hasta autoridades judiciales, necesarias para resolver posibles conflictos legales que se puedan establecer.

En lo que se tendrá que poner mayor esmero es en la detección de casos que se encuentran ocultos, para poder darle el tratamiento que corresponde y de esa forma tratar de solucionar el conflicto planteado.

La escuela es un buen ámbito para detectar casos extremos de problemas sociales en menores, lo mismo que las uniones vecinales, las parroquias y centros de jubilados, entre otros sitios que pueden ser consultados en forma permanente.