Toda obra municipal es importante desde el punto de vista que beneficia de una u otra forma a la comunidad, pero es primordial que las comunas aprovechen los escasos recursos que disponen para priorizar aquellos emprendimientos que contribuyen a mejorar las condiciones en favor de los sectores productivos de cada jurisdicción. Si bien las obra de embellecimiento de las zonas urbanas contribuyen a mejorar el aspecto y la estética de esos sitios, siendo muy redituables a la hora de sumar adhesiones especialmente en épocas electorales, hay casos en los que son más necesarios proyectos que contribuyan con la producción y otras tareas que hacen a la transformación de las comunidades, como son las obras de cloacas, gas y agua potable. En el caso de las mejoras y mantenimiento de los caminos rurales, se trata de obras que además de ser necesaria para sacar con mayor facilidad la producción de determinados zonas, también mejoran la accesibilidad a poblaciones aisladas o alejadas de los centros urbanos. Pero el fenómeno del mal estado de calles y caminos no es solo exclusivo de las zonas rurales, hay departamentos del Gran San Juan que tienen sus calles muy deterioradas perjudicando no solo al tránsito vehicular, sino también a la actividad comercial e industrial al limitar la accesibilidad de la gente, obligándola a optar por otros lugares, por donde se puede transitar con mucha más facilidad. Esto, en muchos casos genera atraso y postergación en el desarrollo social y urbanístico.
El tema salud también está entre los prioritarios, al igual que el de la seguridad y el de la limpieza que debe abarcar mucho más y no quedarse solamente con los barrios y villas más populosos que, por lo general, siempre están mejor atendidos que las periferias.
Todos los años, los productores de distintas zonas de la provincia se ven afectados por los acostumbrados problemas del mal estado de las calles y caminos que conforman los circuitos productivos en varios departamentos. Distintas zonas de Pocito, Rawson, 25 de Mayo, Caucete, San Martín, Angaco y Sarmiento cuentan con calles muy deterioradas que en épocas de lluvia se tornan inaccesibles perjudicando cosechas y otras actividades agrícolas, lo mismo que el desarrollo de otras actividades como el turismo que deja buenos recursos en cada jurisdicción. Si bien muchas de esas calles pertenecen, por jurisdicción a Vialidad Provincial, son los municipios los que conocen las necesidades de los productores y los que deben colaborar con obras de mejoramiento o mantenimiento de esas vías.
Es de esperar que tras este período electoral los jefes comunales comiencen a planificar un poco mejor la distribución de obras y sin dejar de promover adelantos en las zonas urbanas, no descuiden la rural que es de donde se obtiene la producción sustento de la vida de la provincia.
