Más de 700 mil hectáreas son las que han resultado afectadas hasta ahora por los incendios forestales y quemazón de pastizales en el Litoral argentino, más precisamente en la zona del Delta del Paraná, cercano a la ciudad de Rosario en Santa Fe. Los sectores siniestrados corresponden a un conjunto de humedales que a consecuencia de la sequía de estos últimos dos años, producto de las escasas precipitaciones pluviales en la región han hecho que estos sitios pierdan sus características esenciales y ahora se muestren proclives a incendios que se pueden producir por distintas causas. La más común, detectada, es el descuido humano de encender fuego en cualquier lugar o dejar focos de proliferación en una actitud de total descuido y negligencia.
La situación es similar a la que se presentó hace algunos días en el Parque Sarmiento, en Zonda, donde un incendio de pastizales dejó el lugar en muy mal estado. Este tradicional humedal de nuestra provincia también está sufriendo los efectos de la sequía o crisis hídrica, por lo que cualquier descuido puede derivar en incendios de grandes proporciones dañando seriamente la flora y fauna autóctona.
Los incendios del Litoral, que hasta ahora no han podido ser controlados en su totalidad ya que cada tanto surgen nuevos focos en zonas inaccesibles donde es muy difícil combatir el fuego, deben servir de advertencia al resto del país que, sin excepción, atraviesa por un período de sequía. Es decir que lo que antes eran zonas lluviosas o constituian cuencas hídricas de abundantes caudales, en estos momentos sufren una gran escasez de agua que se traduce en pastizales secos y {arboles que muy fácilmente entran en combustión ante la presencia de las llamas.
La quemazón en el Delta del Paraná también están demostrando las dificultades que todavía existen para combatir este tipo de incendios, ya que ni siquiera con todos los mecanismos del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, el organismo específico a nivel nacional para atender estas emergencias, se ha logrado controlar el avance de las llamas por vastas zonas forestales y poblaciones cercanas que están en emergencia.
Se conoce que se ha comenzado un proceso de investigación para determinar posibles culpables del origen de los incendios, pero esto no evitará el daño que queda y el tiempo que será necesario para recuperar todo lo quemado. Como siempre se ha dicho, lo mejor es prevenir y ante una sequía tan acuciante en todo el país se deben tomar medidas preventivas ante estas posibles catástrofes.
