La mayoría de los gobernadores provinciales tanto del oficialismo como de la oposición coincidieron en celebrar el acuerdo entre la Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI) por entender que no condiciona el crecimiento y la reactivación de la economía, lo que resulta de fundamental importancia para sus respectivas jurisdicciones. Después de un análisis de las implicancias que tiene el entendimiento y de los efectos que puede ocasionar en diversos ámbitos los mandatarios, entre los que está el Gobernador de San Juan, Sergio Uñac, llegaron a la conclusión de que los compromisos anteriormente asumidos nunca deben frenar el desarrollo de los pueblos, y que honrar las obligaciones sin renunciar a una Argentina justa, inclusiva y soberana, es el camino correcto. 

Así como Uñac ha tomado posición a favor de lo acordado por el gobierno de Alberto Fernández en este entendimiento con el FMI, la gobernadora de Río Negro, Arabela Carreras, hizo lo mismo pero pidiendo que el acuerdo no implique ajustes y que se aproveche esta instancia para instaurar un diálogo entre los distintos partidos políticos para avanzar hacia el bienestar de todos los argentinos. En esa misma línea el mandatario de Salta, Gustavo Sáenz, agregó que el acuerdo por el pago de la deuda brinda previsibilidad y certidumbre, algo que va a incidir favorablemente en todos los mercados y en algunos sectores determinados como la construcción y la obra pública. 

Precisamente, fueron las autoridades de las cámaras empresarias de sectores como el de la construcción las que también han coincidido en que el acuerdo es conveniente y que mejorará considerablemente las condiciones actuales de financiamiento para muchas empresas. 

Ordenar el país y equilibrar las cuentas es un requisito indispensable para poder crecer y esto es lo que se busca con el acuerdo con el Fondo Monetario. 

Todos saben que es grande el esfuerzo que habrá que realizar para dar cumplimiento a lo pactado, y que se necesita el acuerdo legislativo que es como decir el consenso de todos los argentinos para que el Ejecutivo pueda seguir con las tratativas. 

Con el apoyo de los gobernadores como representantes de las principales fuerzas políticas de sus respectivas jurisdicciones el Gobierno nacional se está asegurando un gran número de adhesiones tanto en la Cámara de Diputados como en Senadores que pueden incidir favorablemente en que el entendimiento sea aprobado.