El embajador argentino en China, Diego Guelar, afirmó que nuestro país busca cambiar su paradigma de exportación al gigante asiático, de manera de vender en ese enorme mercado productos con valor agregado y mediante la comercialización directa, aprovechando los centros de negocios que se vienen abriendo para facilitar las operaciones, uno de ellos inaugurado recientemente en Shanghai. El diplomático se refiere a esta opción como un cambio cultural en la forma de enfocar la exportación para ser aprovechado.

Es que por ausencia de esa mentalidad la balanza comercial sigue muy desequilibrada, no obstante el aumento de un 28% más de exportaciones argentinas en el último año. De esta manera Argentina ha exportado insumos por 4.200 millones de dólares contra los 12.000 millones de importaciones de productos manufacturados chinos. La disparidad no radica en lo mucho que le compramos a China sino en lo poco que le vendemos y, además, carente de valor agregado como soja a granel, carne con muy poca elaboración, y lana sucia.

Desde los últimos tres años se viene produciendo un cambio radical en la relación comercial gracias a que por primera vez son los exportadores argentinos los que mandan sus productos a China para que los distribuidores locales se los vendan. Es necesario recordar que ese enorme mercado exige calidad y que se debe realizar un estudio de mercado de manera de producir para las necesidades de ese país y no enviar los excedentes.

En la expansión global de China nos ven como un socio estratégico y ellos han implementado las estrategias para captar todas las ofertas, sean grandes o reducidas, y ese interés se ha observado en una agenda de entrada de productos como uvas, cerezas, arándanos, vinos, arvejas y miel, por ejemplo, además de hortalizas para citar la participación de nuestras economías regionales.

Lo importante para nuestros empresarios es que todos y, en particular las pymes, tienen en sus manos el mercado chino, a los que se puede acceder mediante los "hubs logísticos”, que son organizaciones intermedias que no le compran al productor, sino que reciben la mercadería, las stockea, la vende, la cobra y la gira. En nuestro país lo que hay que hacer es poner la mercadería en un container y en un buque.Todo lo demás lo hace el hub. Lo importante es comprometerse con envíos puntuales y de calidad. También hay otras soluciones como la que ofrece el gigante del e-commerce Alibaba, al igual que jd.com, las dos plataformas más grandes de China.