El ministro de Hacienda de la Provincia adelantó que convocará a los sindicatos docentes para la negociación salarial de este año, sin "piso ni techo" que la limiten, garantizando a la vez el mecanismo de actualización o "cláusula gatillo" para cubrir el desfasaje de los salarios frente a la inflación. Los gremios UDAP, UDA y AMET se reunirán esta semana para fijar una estrategia conjunta.
Las discusiones paritarias docentes son el cuello de botella de la enseñanza, como lo demuestran las medidas de fuerza que impiden el cumplimiento del calendario escolar, causando un perjuicio irreversible a los educandos. Debe recordarse que San Juan es la provincia que más concesiones salariales hace a los docentes, cerrando el ciclo 2018 con una actualización de 1.061 millones de pesos que no estaban previstos.
Sin embargo Luis Lucero, de UDAP, ha declarado que otra vez sigue faltando una paritaria nacional que fije un piso salarial como base de la negociación en las provincias, todo un contrasentido cuando el ministro Roberto Gattoni dejó en claro que no habrá piso ni techo para negociar. Este gremialista, ligado al kirchnerismo, sigue pidiendo lo mismo que Roberto Baradel, el combativo titular del sindicato bonaerense que más paros ha hecho en los últimos años bajo el paraguas de CTERA, la politizada confederación nacional.
San Juan ha tenido paros de UDAP por adhesión a CTERA debido a conflictos en otras jurisdicciones, o por motivos políticos e ideológicos ajenos al sector, como el movimiento de la izquierda en el caso del "desaparecido" Santiago Maldonado. Hubo actos docentes repudiando la "represión" de la que fue víctima, pero cuando se comprobó que fue un accidente, ni el gremio ni los dirigentes pidieron disculpas a los sanjuaninos por semejante engaño.
En virtud de estas intempestivas adhesiones, la Provincia, como empleador de los docentes, debería fijar una posición firme en las paritarias de manera que la garantía constitucional del derecho de huelga se cumpla como última instancia en un conflicto local que involucre a las partes. No basta con el slogan de "día trabajado día pagado" porque perjudica por igual al maestro que le descuentan la jornada y a los alumnos sin clase. Todo por una manipulación de los mandatos de las bases para ir al paro.
En San Juan no deben repercutir los problemas de otras jurisdicciones, como Chubut con 78 días sin clases, Neuquén con 53 días y Buenos Aires con 25 días de paro en 2018.
