La coyuntura económica en que se encuentra la Argentina está obligando a que se busquen soluciones de fondo basadas en varios aspectos: el esperado acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por una deuda de 45.000 millones de dólares; medidas consensuadas y razonadas para equilibrar las cuentas en general, y el aumento de la productividad en general, son factores necesarios para revertir la situación de un Estado que se considera quebrado. De no tomarse estas medidas los mismos analistas consideran que la realidad económica se va a encargar de hacerlo de una manera abrupta, "más pronto que tarde" y eso no sería bueno que sucediera ya que el objetivo propuesto es generar las condiciones apropiadas para ir logrando un desarrollo integral del país sin sobresaltos. 

De estos factores esenciales el referido al aumento de la productividad general del país es uno de los más importantes ya que hace alusión a la necesidad de que varios rubros de la industria local recuperen el nivel de producción que tenían antes del período de pandemia. Hay sectores como el textil o el que provee mercadería al mercado interno de vestimenta e indumentaria que no está produciendo todo lo necesario para abastecer las necesidades de comercialización. Hay casos concretos como el de la fabricación de pantalones para hombres, en sus diversas modalidades, que no está abasteciendo al mercado interno en la medida de lo necesario. Del 100 por ciento de mercadería solicitada, desde fábrica se está proveyendo entre un 30 o 40 por ciento, lo que pone al comercio en una situación comprometida en relación a la imposibilidad de mejorar sus niveles de venta. 

Algo parecido ocurre en el rubro repuestos para automotores, donde productos que deben ser importados están escaseando provocando considerables demoras en los talleres con la acumulación de vehículos que no pueden ser reparados. 

También hay problemas con la producción de electrodomésticos y artículos electrónicos y hasta en medicamentos. En góndolas falta variedad en algunos productos, como aceites y yerba de determinadas marcas, y hay demoras o carencia en otros, como repuestos de bicicletas, neumáticos y hasta colchones. Todo esto es por el valor del dólar y las expectativas de devaluación, como también por la falta de políticas de gobierno que apunten a fortalecer la producción en general incentivando la capacidad de cada sector. 

Una mayor producción no sólo beneficiará al comercio interno, sino que abrirá la posibilidad de promover las exportaciones, única fuente de ingresos genuinos de divisas para abastecer las distintas demandas de dólares.