Siempre se ha considerado que el transporte público de pasajeros es fundamental para respaldar dentro de una sociedad el crecimiento económico, la creación de empleo y la conexión de las personas con servicios esenciales como la atención de la salud o la educación. Todos estos factores corren el riesgo de verse seriamente afectados con el último ajuste tarifario que se ha aplicado al precio del boleto de colectivo que ha hecho que en nuestra provincia un pasaje de la primera sección cueste alrededor de los 470 pesos, uno de los aumentos más notorios que ha sufrido este servicio en los últimos meses, pese a que el Gobierno de la provincia está intentando de diversas maneras mantener el sistema de subsidio que antes era financiado por la Nación.

Si bien el aumento del precio ha afectado a todas las personas que utilizan habitualmente el colectivo como medio de transporte, entre los más afectados están los pobladores de los departamentos alejados. Por ejemplo, una persona que debe viajar de Caucete a San Juan, debe abonar un boleto de 1.280 pesos; un monto muy parecido al que pagan los pobladores de Zonda, Ullum, Albardón y Sarmiento. Para viajar desde Jáchal, Iglesia o Valle Fértil el costo se duplica y, en algunos casos, hasta se triplica haciendo casi imposible para mucha gente humilde realizar esos viajes.

El problema se ha generado a partir de la quita del sistema de subsidios que el gobierno tenía implementado hasta hace poco cuando el Gobierno nacional resolvió este ahorro haciendo que la gente tenga que pagar la totalidad del pasaje sin ningún tipo de descuento.

La situación está generando una gran preocupación entre los sectores de más bajos ingresos de la comunidad como empleadas domésticas, empleados de pequeños negocios, cuentapropistas y estudiantes de todos los niveles cuyo padres han visto incrementado el aporte que hacen a sus hijos por este concepto. En este sentido el jueves pasado hubo estudiantes universitarios y alumnos de algunas escuelas primarias y secundarias del Gran San Juan que se manifestaron en relación al precio del pasaje de colectivos con algunas clases públicas, como la realizada frente a la Facultad de Ciencias Sociales de la UNSJ en Rivadavia, en las que dieron a conocer la situación. En atención a este inconveniente desde los ministerios de Gobierno y de Desarrollo Humano se ha puesto énfasis en el boleto escolar y un sistema de becas destinadas a estudiantes de los sectores más carecientes.

Desde el sector empresario de las líneas de ómnibus se han encargado de señalar que los aumentos responden no solo al aumento del salario de los choferes de colectivos acordados sino también en otros componentes como el precio del gas oil y de los demás insumos necesarios para que un colectivo salga a la calle.

El aumento del precio del boleto es contraproducente ya que todos los sectores laborales que se ven afectados comienzan a ver la necesidad de ajustes salariales que contemplen esos incrementos activando la espiral inflacionaria, algo que claramente va en contra de los objetivos del gobierno.