A mediados de abril, ante la escasez de agua y otros problemas vinculados con la crisis hídrica que afecta a la provincia, se dispuso el corte del agua para riego por un período de 131 días durante los cuales se iba a aprovechar para realizar los trabajos de monda o limpieza de canales. Ha transcurrido más de la mitad de ese plazo y la tarea no se está realizando, más allá de que las autoridades de la Secretaría de Agua y Energía confían en que se dará cumplimiento con las fechas y que los canales estarán en buenas condiciones para la próxima temporada de riego, a partir de que está previsto invertir unos 183 millones de pesos para este objetivo. 

El tema es preocupante en varios aspectos y así lo han planteado los propios presidentes de las juntas de regantes departamentales del Consejo del Departamento de Hidráulica de la provincia. Los plazos están ya muy ajustados habiendo transcurrido 86 días de los previsto para el corte de agua.

La importancia de que los canales estén en buenas condiciones para cuando se restablezca el riego mediante la utilización de los cauces es de fundamental importancia para evitar pérdidas hídricas a lo largo de los 927 kilómetros de canales impermeabilizados y los 506 kilómetros de canales de tierra. Es tan poca el agua con la que se va a contar la próxima temporada que es necesario asegurar el óptimo aprovechamiento evitando lo que más se pueda las pérdidas por rotura de canales o por filtraciones que, a pesar de ser normales, se pueden reducir con cauces en óptimo estado. 

También hay que asegurar que toda el agua que se vuelca a la red llegue hasta los tramos finales de la misma con el empuje necesario a fin de garantizar que los "coleros" rieguen en la misma forma que los que están más adelante. 

Respecto de los días que quedan para la monda o limpieza, preocupa el estado de suciedad en que se encuentran algunos canales como también la falta de colaboración de los municipios en tareas que también les competen.

El canal que corre junto a la calle Benavídez, entre Capital y Chimbas, es uno de los sitios donde más basura se acumula por acción de la gente que arroja todo tipo de residuos. Hay otros cauces en los distintos departamentos que sufren el mismo problema como el canal Céspedes que lleva agua hasta Sarmiento o el Canal de 25 de Mayo, que conduce el agua de riego para el departamento homónimo. En estos lugares se ha llegado a encontrar animales muertos como caballos y cerdos y desechos como la parte del chasis de un automotor, objetos que son muy difíciles de extraer en tareas que demandan un gran esfuerzo. 

La agilización de los trabajos de limpieza y la concientización de la gente de que no debe ensuciar los cauces, que son vitales para el riego de la zona productiva de la provincia, son dos aspectos a tener en cuenta de ahora en más.