El autoproclamado líder de la Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), Facundo Jones Huala, condenado en Chile a 9 años de prisión por los reiterados atentados terroristas en el sur del vecino país, ha obtenido la libertad condicional en un cuestionado fallo que ha sido apelado por las autoridades trasandinas. El problema repercute directamente en la Argentina tanto por los seguidores del activista radicalizado sino también por la amenaza de cruzar la frontera para continuar con los hechos vandálicos.
Lejos de mantenerse en silencio mientras sigue la causa, el fundamentalista mapuche dejó la prisión de Temuco de manera desafiante, como es su personalidad, y con el objetivo de "sabotear a las grandes empresas", tal como hizo con propiedades chilenas de la zona, con incendios y asesinatos. No hay en Jones Huala ninguna palabra que indique arrepentimiento.
Para la RAM el único camino que conduce a sus objetivos es el de la violencia mediante sabotajes, atentados y terrorismo, como lo hizo desde 2010 en las provincias de Neuquén, Río Negro y Chubut, con la consigna de derrocar al capitalismo mediante toda expresión del sistema económico, el latifundio, las multinacionales petroleras, mineras e hidroeléctricas, entre otras radicadas en la Patagonia.
Sin embargo todos los hechos de violencia y terror fueron contra entidades deportivas, turísticas, áreas de Parques Nacionales y de organismos estatales provinciales. Tampoco se conocen a otros miembros de la RAM que secunden a Jones Huala y las comunidades de pueblos originarios registradas legalmente en el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas se han separado de la resistencia ancestral por no compartir las formas violentas de la pretendida reivindicación.
Isabel, la madre del activista mapuche, ha revelado que se tramita el cruce de la cordillera del liberado para establecerse en territorio argentino. Es que en nuestro país está garantizada de alguna manera la impunidad de Jones Huala por el respaldo ideológico de sectores kirchneristas, no sólo por el beneplácito del piquetero Luis D’Elía sino también por la participación personal del embajador Rafael Bielsa en una audiencia en la cual se debatió la libertad condicional del mapuche.
Las provincias que soportan el accionar de la RAM y han declarado terrorista a Facundo Jones Huala deben anteponer todo lo necesario, por las vías que correspondan, para impedir su regreso a la Argentina para reiniciar la lucha que no es del pueblo mapuche sino de una célula anarquista contra la República, sus autoridades y los derechos constitucionales que nos asisten.
