Los planes sociales fueron creados para contener situaciones de crisis social en el corto plazo asegurando ingresos básicos que garanticen la subsistencia de las personas. Lo malo es que desde la década del "90, en que se implementó este tipo de ayuda, no se ha conseguido cumplir con una segunda parte de estos programas, que consiste en lograr que los beneficiarios se inserten en el mercado del trabajo, evitando que el Gobierno tenga que seguir atendiendo sus necesidades básicas, en la mayoría de los casos sin ninguna contraprestación efectiva.
En la actualidad, sin datos exactos que lo avalen, se ha podido establecer que el 33,4 % de los hogares argentinos recibe algún tipo de beneficio social, lo que en términos generales abarca aproximadamente el 40% de la población.
Desde 1995 hasta el 2021, el fenómeno de los planes sociales hizo que en el país se den las más absurdas situaciones, mientras que en ese período el empleo privado se mantuvo, y en algunos casos cayó, la ayuda social fue aumentando progresivamente hasta los valores actuales. Un análisis de las políticas de empleo entre el final de la presidencia de Raúl Alfonsín (UCR) y el comienzo de la de Carlos Menem (PJ) establece que el primer programa social creado en 1995 fue el Trabajar I, que luego tuvo sus versiones II y III. Luego se creó el Plan Jefes y Jefas de Hogar Desocupados y el Plan Familias que es el antecedente inmediato de la Asignación Universal por Hijo (AUH). El más nuevo es el Potenciar Trabajo creado en 2020.
La posibilidad de una auditoría de los planes sociales con intervención de las universidades es una de las medidas posibles para contar con datos concretos sobre estos programas y para conocer cómo se están manejando. Se quiere dilucidar el número exacto de beneficiarios; la doble recepción de beneficios; la contraprestación de servicios y el traspaso de beneficiarios al sector privado. El objetivo es lograr una reducción del número de planes con incidencia en el gasto público. Hay otras medidas como la del gobierno porteño de quitar planes sociales a familias que no manden a sus hijos a la escuela o de quitar este beneficio a quienes se manifiesten con sus hijos o participen en saqueos de comercios, como ocurrió hace unas semanas en esta provincia.
Desalentar el pensamiento de personas como Mariana Alfonzo, conocida como "La planera viral" que hace unos días expresó la polémica frase: "Y si nos pagan por estar al cuete, problema del Presidente…" debería ser la consigna de esta nueva etapa de sinceramiento con los planes sociales.
