Por estos días casi no quedan lugares religiosos, en los que se profesan distintas creencias, o instituciones humanitarias proclives a promover acciones de bien de la prosecución de la paz mundial, en los que no se esté orando o pidiendo de diversas formas por la resolución del conflicto entre Israel y Palestina y los resultados de las elecciones presidenciales del próximo domingo, de los que dependerán en gran medida el futuro de nuestro país.
Los feligreses de la Iglesia Católica fueron los primeros en iniciar en los respectivos templos, capillas u otros lugares habituales de reuniones, jornadas de oración para pedir por la paz en Oriente Medio, al considerar que se trata de un conflicto armado de graves consecuencias que si no es resuelto a la brevedad puede llegar a provocar una guerra de insospechadas derivaciones a nivel global. Esta actitud que puede observarse en nuestra provincia es consecuente con la súplica generalizada en todo el país y en otras partes del mundo donde se teme que estos enfrentamientos, tal como se está planteando, pueda llegar a tener una incidencia aún más grave que el conflicto entre Rusia y Ucrania.
Además del catolicismo hay jornadas de oración en cada uno de los otros credos que se profesan a nivel local como el de las iglesias evangélicas y de otras corrientes que se han aunado en estos pedidos espirituales para que los ataques mutuos entre Palestina e Israel finalicen y se restablezca la paz entre ambos estados. La Sociedad Israelita de Beneficencia de San Juan es otra de las entidades donde en los últimos días se han realizado reuniones para apoyar a Israel contra el accionar del terrorismo, repudiando los ataques palestinos. Todos coinciden en que es necesario evitar una catástrofe humana, y que no ocurra lo mismo que está aconteciendo en Ucrania, donde la falta de compromiso de las naciones más avanzadas y de sus líderes ha hecho que hasta ahora el conflicto con Rusia se haya prolongado en el tiempo, con graves consecuencias no sólo militares sino contra la población civil.
Hay que tener en cuenta que las invocaciones por la paz no son exclusivas de las instituciones religiosas, a pesar de haber sido promovidas por los líderes religiosos como el papa Francisco, quien el lunes último se pronunció en relación a esta situación. También hay entidades sociales, culturales y deportivas que han destinado espacios y momentos de su vida institucional para pedir por el fin del conflicto demostrando el grado de preocupación que hay en todo el mundo.
Junto a estos pedidos por la paz, se suman las plegarias que los creyentes están elevando con el objeto de que el resultado de las elecciones generales del domingo resulten conveniente para la recuperación del país y la prosecución de la democracia como forma de gobierno. No hay ámbito en el que no se haya hecho referencia en estos días a la compulsa electoral pidiendo que la ciudadanía tenga la lucidez necesaria para elegir a sus gobernantes. Como ya se ha dicho, la Argentina se juega una carta trascendental en estas elecciones, lo que determina la necesidad de actuar con mucha responsabilidad.
