Si bien no se ha realizado un exhaustivo estudio para determinar los motivos por lo que casi un 40 % de la gente que integra el grupo de riesgo no ha concurrido a recibir su dosis de la vacuna antigripal en la presente temporada, hay una sospecha de que ese sector de la población considera que con las dosis de vacunas contra el Covid, que incluyeron los refuerzos, ya estarían inmunes a los efectos de la influenza o gripe estacional. Es un hecho que nadie les ha asegurado esta condición, pero los comentarios que han corrido de boca en boca han ido en contra de la campaña realizada por Salud Pública para hacer que la gente se vacune en los niveles que lo ha venido haciendo en años anteriores.

Desde el área de Inmunizaciones del organismo provincial dijeron que de las 177.000 personas que aproximadamente integran el grupo de riesgo, unas 111.000 se colocaron la vacuna, por lo que están a la espera de que el resto lo haga a la brevedad dada la época del año en que estamos y que ya han transcurrido más de 5 meses desde que se inició el operativo que incluye a todos los vacunatorios y salas de atención primaria de la salud de la provincia.

Hay que tener en cuenta que el grupo de riesgo está integrado por embarazadas, personal de salud, niños de 6 a 24 meses, enfermos crónicos y personas mayores de 65 años. A ellos se suman personas entre 2 y 64 años que tienen alguna enfermedad preexistente.

Desde Salud Pública no han dejado de expresar su preocupación por la baja adhesión, ya que en años anteriores la antigripal era una de las vacunas más demandadas, a tal punto de que cuando se producía algún faltante la gente que podía recurría a comprarla en las farmacias, con tal de no quedarse sin la dosis correspondiente.

Uno de los sectores donde más se ha notado la baja en la adhesión es en los mayores de 65 años, que en otras ocasiones eran los primeros en recibir su dosis. Existe la posibilidad de que los comentarios dentro de la jerga popular entorno a los efectos contraproducente que provocan algunas vacunas hayan inclinado la decisión de personas de este grupo etario. 

Por tratarse de uno de los más efectivos recursos inmunológicos para cuidarse de la influenza que está circulando peligrosamente en nuestro medio, como en todo el país, dentro de las enfermedades estacionales, resulta imprescindible completar el cuadro de vacunación de la población en riesgo y alentar al resto de la gente a recibir también su dosis, dentro de las posibilidades, ya que es la única manera de poner a la población en resguardo de esta patología que de no ser tratada correctamente puede llegar a ser peligrosa.

Ya próximos a la primavera es poco el tiempo que queda para una vacunación preventiva y para que la gente que no se inoculado todavía comprenda que aunque hasta ahora no haya contraído una gripe, el riesgo sigue latente en los próximos meses.