El Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres) está cumpliendo este año el 50 aniversario de su creación, un acontecimiento que está estrechamente vinculado con el concepto de seguridad que rige actualmente en la construcción sismorresistente, uno de los principales aportes de este organismo nacional creado por la ley Nro 19.616, el 8 de mayo de 1972. Entre algunas de las tareas encomendadas a este instituto figura la creación de las normas de construcción que rigen hasta ahora y que han tenido un muy buen desempeño ante posteriores sismos de considerable magnitud e intensidad que se han registrado en el país.
Otras de las misiones que tiene el Inpres es la de operar, mantener y adecuar la Red Nacional de Estaciones Sismológicas y la Red Nacional de Acelerógrafos, y procesar los registros obtenidos para estudiar la sismicidad y actividad tectónica del territorio nacional. Con ello se evalúa el riesgo sísmico en todas y cada una de las zonas del territorio nacional. Se trata de una tarea de alto contenido científico y de un innegable aporte a áreas específicas como el de la arquitectura y la construcción que ha permitido desarrollar pautas que han dado muestras de ser eficientes a la hora de un temblor fuerte o de la permanente actividad sísmica que tienen algunas zonas del país como en la que se encuentra nuestra provincia.
Desde el surgimiento del Inpres las características de las viviendas cambiaron por completo, al igual que el grado de seguridad, pudiendo en la actualidad una vivienda construida bajo las normas aconsejadas por este organismo soportar los embates de un sismo o, al menos, dar tiempo a sus ocupantes a salir de la vivienda para ponerse a salvo, sin que la estructura colapse de inmediato.
Desde el terremoto de 1944 hasta el segundo de 1977 transcurrieron 33 años en que la fisonomía de la ciudad Capital de San Juan cambió por completo. De viejas casonas de adobe que terminaron derrumbándose por el primer gran sismo, se pasó a una construcción moderna más sólida que soportó de mejor manera los sismos que se sucedieron en los años siguientes. Si bien fue el histórico Consejo de Reconstrucción de la provincia el que inició la transformación de la construcción en San Juan, luego fue el Inpres el que se hizo cargo de optimizar las normas de construcción sismorresistentes en base a nuevo conocimientos e investigaciones realizadas.
Es bueno reconocer el avance que hubo en construcción y prevención sísmica desde la creación del organismo. Aunque también es necesario señalar que hay que seguir trabajando en el aspecto educativo y en crear conciencia en la comunidad sobre la necesidad de respetar las normas sísmicas para estar prevenidos ante estos eventos que son inevitable e impredecibles.
