En términos generales la seguridad pública en la provincia de San Juan está bien catalogada, en la medida que a través de la Secretaría de Estado de Seguridad y Orden Público y la Policía de San Juan, se ha logrado contar con los recursos humanos y de equipamiento que posibilitan la vigilancia permanente. Aunque hay un aspecto en el que hay que mejorar y es el referido a los accidentes de tránsito que se siguen sucediendo con mucha frecuencia a tal punto que nos enfrentamos a una situación que es altamente preocupante y que requeriría una mayor acción por parte de la Policía de Tránsito.
Si bien, como en toda ciudad o conglomerado urbano, cada tanto se producen ilícitos que perjudican a la ciudadanía, las estadísticas confirman que un buen porcentaje de esos robos o hurtos son esclarecido con la detención de los delincuentes, que en algunos casos menores pasan un período detenidos en las comisarías u otras dependencias policiales, y en otros tienen como destino el Penal de Chimbas, donde deben pasar un período un poco más largo dentro del proceso de purgar condenas.
Una de las claves que están haciendo posible un aceptable desempeño policial y de las demás fuerzas de seguridad es el despliegue en el patrullaje que no sólo puede verse en la ciudad Capital de San Juan y alrededores, sino también en el resto del Gran San Juan y departamentos alejados, donde además de las comisarías locales se han creado cuerpos especiales de seguridad como la División de Policía Rural. Este cuerpo cumple una importante acción en beneficio de las poblaciones rurales más alejadas, que suelen ser objeto de ataques, vandalismo y cuatrerismo, además del robo de materiales y objetos propios de las labores que se realizan en campos y fincas de la zona rural.
En la tarea diaria de las fuerzas de seguridad, donde el patrullaje a pie, en bicicleta o motos es de gran importancia para la represión del delito, una mejor distribución de efectivos, cubriendo las zonas más solitarias a toda hora del día, podría proporcionar mejores resultados.
Otro aspecto que preocupa dentro de la seguridad pública es el de los frecuentes accidentes de tránsito que se registran en nuestras calles, especialmente en los que están involucrados rodados menores como las motos y bicicletas. Un mayor control de la forma en que se conduce por parte de la Policía de Tránsito podría mejorar los índices de siniestralidad, evitando pérdidas de vida y daños materiales. En ocasiones resulta alarmante la forma en que se conduce, con automovilistas que transgreden normas de tránsito y motociclistas y ciclistas que circulan temerariamente, sin ninguna consideración ni hacia el prójimo, ni por ellos mismos.
Los accidentes de tránsito representan actualmente los índices más altos de riesgos para los ciudadanos, por lo que constituyen una materia junto a la delincuencia en la que hay que seguir trabajando para que San Juan continúe siendo una de las provincias con mayor seguridad del país.
