Líderes mundiales y miembros integrantes de la comunidad internacional advierten con preocupación que el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania va perdiendo interés social y general, a pesar de la continuidad de los enfrentamientos que están provocando cuantiosas pérdidas humanas y materiales. Dificultades con la economía a nivel mundial; problemas climáticos en los distintos continentes; el permanente surgimiento de epidemias, entre otras enfermedades de carácter masivo y problemas políticos y sociales que en particular tiene cada nación están contribuyendo a que la guerra haya caído en la consideración que tuvo en los primeros meses. Esta situación es preocupante porque el conflicto amenaza con extenderse por mucho tiempo más con las lamentables consecuencias que está teniendo en distintos ámbitos.
De todas las medidas que se han tomado hasta el momento, en su gran mayoría declamatorias, ninguna ha sido suficiente para frenar, o al menos reducir la intensidad, de esta guerra que lleva ya más de cinco meses provocando la destrucción de ciudades enteras y la muerte de miles de civiles y personas inocentes que se podrían estar evitando simplemente haciendo uso del sentido común y acatando las normas internacionales previstas por los organismos internacionales como las Organización de las Naciones Unidas (ONU) para los casos de enfrentamientos bélicos.
Hace falta más determinación en toda la comunidad internacional para frenar o, al menos, reducir la intensidad de esta guerra que según los analistas se extenderá por un largo tiempo hasta tanto Rusia logre la destrucción total de Ucrania, uno de los objetivos propuestos desde el principio.
Ni la ONU, ni los representantes de otros organismos internacionales, ni de las principales religiones del mundo, entre ellos el papa Francisco, han conseguido hasta el momento ser contundentes con sus exhortaciones referidas a la necesidad de preservar la paz mundial y es por eso que hay pocas esperanzas de que este conflicto se resuelva por esa vía en un tiempo perentorio.
La actitud irrevocable asumida por Rusia y la indefensión en la que en ocasiones cae Ucrania es lo que está anticipando el resultado de esta contienda y, tal vez, lo que le está quitando el interés por parte del resto de la población mundial que cada vez habla menos de esta guerra.
El afán imperialista de Vladimir Putin que amenaza con dar origen a un nuevo orden mundial, no está siendo tomado con la seriedad que el tema merece, y como ha señalado el conocido columnista Andrés Oppenheimer, esta acción de Rusia de invadir Ucrania es un atentando al régimen democrático a nivel mundial que debe tenerse muy en cuenta ya que puede dar lugar a que otros regímenes totalitarios asuman similares actitudes con países vecinos.
