La crisis económica y social que vive el país también afecta de manera feroz al turismo en la temporada veraniega. Muy en especial a los principales centros turísticos como la Costa Atlántica, Córdoba, entre otros que suelen recibir la mayor cantidad de visitantes. En este contexto, existe una oportunidad única y especial para San Juan, principalmente para todos quienes trabajan en el turismo receptivo, incluso a los sanjuaninos que no les alcanza para viajar lejos. Es decir, que está la posibilidad de mejorar aún más los servicios como también precios accesibles para que de esa manera esta industria comience a convertirse en uno de los puntos neurálgicos de ingresos de divisas para la provincia durante todo el año. Como dicen los especialistas, "en medio de las crisis hay que buscar las oportunidades para crecer".
En ese sentido, los costos para vacacionar en la costa atlántica como en Brasil, Uruguay y Chile, lugares donde el turismo argentino y sanjuanino solía ir en masa, en la actualidad se hace muy difícil. En primer lugar porque el peso argentino no tiene valor en esos países, y segundo, porque los dólares también son escasos. Cabe destacar que uno de los lugares emblemas de los sanjuaninos al momento de viajar era la costa chilena, en especial La Serena y Viña del Mar. En el primer caso, la temporada pasada, como en esta, el valor de la divisa sigue siendo privativo para los nacionales. Por otra parte, varios argentinos, entre ellos sanjuaninos, fueron víctimas de robos de sus vehículos y de asaltos, por parte de delincuentes chilenos.
Por estos y otros tantos motivos es que San Juan está ante la presencia de hacer un despegue como lugar de turismo emergente. Con muchas cualidades a su favor. Con la posibilidad de que las instituciones estatales como privadas y particulares que trabajan en el rubro, puedan reunirse para construir estrategias en común que generen buenos frutos.
Potenciar los distintos departamentos de la provincia como aquellos lugares emblemáticos que tienen cada uno de ellos. La ruta del vino, del olivo, los museos urbanos y rurales, la gastronomía tradicional, los vinos de alto nivel con que cuenta la provincia. La calidez de los sanjuaninos para tratar a las visitas. Todo eso confluye en que la provincia puede tener una gran temporada turística.
Hay que aprender de los errores como los del verano pasado cuando muchos visitantes e incluso sanjuaninos se quejaron de precios abusivos en alojamientos y comidas. San Juan debe aspirar a que los visitantes regresen. Para eso se debe tener el compromiso de todos los sectores para brindarles buenos precios y servicios. No se puede perder esta oportunidad de crecer en turismo.
