Con más de 100 casos de la variante Delta de coronavirus en la Argentina, es urgente que las autoridades sanitarias aceleren la proyección de la vacunación para completar el cuadro de la segunda dosis, con el que se sigue avanzando muy lentamente sin que se haya terminado de inocular a grandes sectores de la población. El objetivo de acelerar este proceso es el de terminar con todas las franjas etarias lo más pronto posible a fin de prepararse para cuando se decida aplicar una tercera dosis o refuerzo, con la que se lograría atenuar el avance de la nueva variante que está ocasionando numerosas muertes en distintas partes del mundo.

Los objetivos concretos que deben proponerse las autoridades sanitarias, además de terminar con la colocación de la segunda dosis a los sectores que están faltando -especialmente vinculados con los que recibieron la primera dosis de la vacuna Sputnik V y a los que ahora se les está combinando con las fabricadas por Moderna o Astrazeneca- es el de agilizar la adquisición de las vacunas Pfizer y Moderna para continuar vacunando a sectores que habían quedado relegados por decisión propia o porque los operativos de vacunación no los habían alcanzado.

Otra tarea que debe ser intensificada es la de los testeos, que es la única forma de determinar en qué sectores de la sociedad se están dando los nuevos casos de coronavirus, para focalizar en ellos las campañas de vacunación que deben ser más enérgicas.

La mayoría de los expertos coinciden en que para alcanzar un buen ritmo de vacunación en el país se deberían realizar unas 500.000 inoculaciones por día, una cifra que todavía está lejos y que demuestra la lentitud con la que se está trabajando. A ese número se podría llegar paulatinamente mejorando la logística con más puntos de vacunación y saliendo a cumplir esta tarea en barrios y villas donde la gente se muestra reticente y poco proclive a trasladarse a los centros vacunatorios. En nuestra provincia Salud Pública en colaboración con algunos municipios ha iniciado campañas en zonas populosas de los departamentos como La Bebida en Rivadavia o La Majadita en 9 de Julio donde se ha observado que hay amplios sectores de la población sin vacunarse.

A nivel nacional Salud Pública debería solicitar la colaboración de otros organismos de servicio como las fuerzas de seguridad o, como se ha hecho en nuestra provincia, de los municipios, para hacer más eficiente su tarea de vacunación y alcanzar el ritmo necesario para antes de fin de año tener todo preparado para una tercera dosis como la que ya están aplicando tres países sudamericanos, República Dominicana, Chile y Uruguay. La tarea de convencimiento de la población también es muy importante y no debe ser dejada de lado ya que es fundamental para alcanzar los niveles de vacunación que se pretenden.