Es conocido por todos que la actividad minera es factor de desarrollo económico en cualquiera de los puntos cardinales en que se realice. En nuestra provincia, la mayoría de los proyectos de minería metalífera se han venido concretando en la zona cordillerana de Calingasta e Iglesia y en el departamento Jáchal, además de las tradicionales explotaciones de cal y mármoles en la zona Sur de Sarmiento y en el Villicum de Albardón, respectivamente. Hasta ahora, la zona Este que comprende Caucete, Valle Fértil y 25 de Mayo, había quedado un tanto postergada en el desarrollo minero, situación que está cambiando a partir de que la compañía Camino Real Argentina, subsidiaria de Royal Road Minerals del Reino Unido, ha comenzado a explorar la zona de Marayes, cercano al poblado de Chucuma, en la zona limítrofe entre Caucete y Valle Fértil, con el propósito de establecer una mina de cobre denominada Santo Domingo.

El emprendimiento ha concitado gran interés en ambos departamentos, por las características que tendrá el proyecto de exploración, primero, y luego la explotación propiamente dicha en cuya etapa los directivos de la minera se han comprometido a que el 90% del personal que se contrate será de la zona de influencia.

Hasta el momento, las prospecciones realizadas en el terreno han arrojado resultados positivos.

La ubicación del posible yacimiento se encuentra en un área privilegiada a baja altura, lo que permitiría su trabajo durante todo el año sin verse afectado por las inclemencias climáticas, como ocurre en la zona cordillerana.

Si bien la zona cuenta con una reconocida historia que dio origen al pueblo de Chucuma en décadas anteriores, este proyecto es el primero vinculado a la minería metalífera en el área, es decir en la zona Este de la provincia.

Hay que destacar que la compañía ha dado cuenta de la realización de estudios medioambientales, previo a la tarea exploratoria. 

Se espera que el proyecto tenga una notable gravitación económica en el medio en que se está desarrollando, para mejorar las condiciones de muchas de esas poblaciones que se han sostenido en el tiempo a pesar de pertenecer a zonas alejadas y vulnerables.

Todos estos detalles han dado lugar a una serie de reuniones de los directivos de la compañía con representantes de la comunidad, en particular de Chucuma, a la que se le ha informado detalladamente aspectos vinculados al proyecto, obteniendo la conformidad de la gente del lugar.

Existen fundadas esperanzas en que este primer gran emprendimiento minero en la zona Este proporcione mejores condiciones de vida para toda el área de influencia de la mina, en razón a la importancia que han adquirido las explotaciones de cobre en todo el mundo.