Las universidades Nacional de San Juan y Católica de Cuyo continúan, en cumplimiento de disposiciones nacionales, con el dictado de clases virtuales y bimodales en sus carreras superiores, en una actitud que es poco comprensible y que está ocasionando numerosos inconvenientes y un gran atraso en las nuevas generaciones de estudiantes.
Mientras que casi todas las actividades ya han vuelto a la normalidad, entre ellos cines, boliches y espectáculos deportivos, la enseñanza superior universitaria sigue con un esquema que, como se ha comprobado, no es el ideal en ningún ámbito pedagógico. La virtualidad en nuestra provincia es para algunos posibles, pero para otros representa una serie de inconvenientes que se presentan ante la necesidad de contar con la tecnología y la conectividad adecuada.
Si bien esta situación está siendo salvada, en cierta forma, con la asistencia de los estudiantes a clases estrictamente prácticas, el carácter virtual o bimodal que se está aplicando provoca algunos baches en la formación profesional que luego será muy difícil subsanar.
Lo que está ocurriendo en los institutos preuniversitarios que dependen de estas casas de estudios es un caso a parte que demuestra un cierto grado de obstinación por parte de las autoridades universitarias. Estos institutos como la Escuela Industrial, la de Comercio, el Central Universitario y los establecimientos de nivel inicial, primario y secundario de la Católica se rigen por la misma modalidad que establece el Ministerio de Educación de la provincia, organismo del Gobierno de San Juan que oportunamente dispuso esta semana el regreso a las clases presenciales plenas. Mientras las dependencias educativas de la Católica han acatado esa disposición, los institutos de la UNSJ se mantuvieron curiosamente reticentes hasta el miércoles pasado, en que recién se firmó un acta acuerdo por el que se resolvió volver a la presencialidad cuidada pero no en forma inmediata, sino gradualmente hasta el lunes próximo en que recién se entrará a la modalidad de presencialidad plena. Una demora absurda, que atrasa aún más un proceso educativo que ya viene desde el año pasado con muchos problemas, lo que hizo que los padres salieran a reclamar por esta situación.
Donde evidentemente no se encuentra solución es en los niveles de enseñanza superiores de estas universidades en los que por una absurda dependencia de organismos nacionales y la incumbencia de los gremios de los distintos estamentos universitarios, en una provincia como San Juan con un buen status sanitario, no se ha podido retomar el régimen presencial que los propios estudiantes están reclamando. Esto debería ser decisión de las máximas autoridades universitarias locales de tal forma de estar en sintonía con lo que se está actuando en la provincia.
