El avance del coronavirus en el mundo altera la vida diaria en todos los aspectos y si bien las autoridades sanitarias, desde la Organización Mundial de la Salud (OMS) hasta los responsables del área en cada población están en guardia para prevenir la enfermedad, como ocurre en nuestro país y San Juan, la gran verdad de la situación se ha trasladado a las personas en general y es de fundamental importancia saber cómo actuar ante la amenaza. Los primeros interrogantes del neófito es qué siente el cuerpo cuando hay contagio y cómo diferenciar el coronavirus de dolencias conocidas.
Muchos de los síntomas de la gripe común son similares al Covid-19 como lo denomina la Unión Europea al coronavirus. Ambas enfermedades provocan fiebre, tos, fatiga o dolor de cabeza y garganta. Sin embargo, los especialistas han observado que también parece que los afectados por una u otra dolencia presentan ciertas particularidades, por ejemplo la gripe provoca frecuentemente dolor muscular, mialgias, un síntoma que no se presenta en la mayoría de las infecciones por coronavirus.
También se ha comprobado que el Covid-19 produce una tos seca, sin expectoración y la neumonía asociada a esta nueva infección suele ser consecuencia de una evolución de la enfermedad vinculada al propio patógeno. En cambio, las neumonías asociadas a una gripe común suelen generarse por una sobreinfección con otros patógenos, como bacterias, señalan los infectólogos. Estas diferencias pueden ser importantes frente a un primer diagnóstico, ya que según las informaciones provenientes tanto de China como de otros países donde apareció el contagio, la alarma de la gente es por un resfrío o estado gripal y concurre masivamente a los centros hospitalarios.
El temor es mayor al conocer que ambas enfermedades se transmiten por vía respiratoria. Cuando un afectado tose o estornuda, libera pequeñas gotitas que contienen el patógeno y aunque esas gotas no permanecen mucho tiempo en el aire, sí pueden depositarse en objetos que al tocarlos contribuye a la diseminación del virus. Por esto es importante el uso del barbijo frente a la sospecha, o ante un enfermo potencial y también desinfectar los elemento de uso cotidiano partiendo por el celular. Además, hay una gran diferencia del coronavirus con la gripe común porque tiene mayor capacidad de transmisión: tres individuos por cada infectado, mientras que en caso de la gripe es de una o dos personas. Pero la prevención personal es única: lavarse las manos frecuentemente, no tocar la cara con las manos, y tener cerca alcohol en gel u otro desinfectante. Todo esto recomienda la OMS ante la inexistencia de una vacuna.
