En sólo dos meses de este nuevo gobierno que encabeza Javier Milei, votado por casi el 57% de los argentinos, ya sufrió un paro general de la CGT, manifestaciones agresivas en la plaza "De los Dos Congresos" y una ansiada ley, denominada "Ley Ómnibus", enviada desde el Ejecutivo y siendo aprobada en general, terminó volviendo nuevamente a comisión para obtener un nuevo dictamen. Sin lugar a dudas esto nos demuestra que la vieja Argentina se resiste a los cambios de una nuevo país ya que Milei llega a la presidencia de la Nación diciendo lo que realmente quería hacer, ergo, la ciudadanía indirectamente apoyaba y apoya el contenido mayoritario de esa ley.

Ahora bien, lejos de amedrentarse el presidente redobla su apuesta y a decir de su vocero presidencial, Manuel Adorni, sostuvo que: "En algún momento la política se dará cuenta lo que pide la gente y la ley va a transformarse en una realidad. No están viendo lo que requiere la Argentina. No están terminando de asimilar lo que la gente votó el año pasado" y aseguró que, "estamos evaluando todas las herramientas constitucionales que tenemos y entre ellas surge la posibilidad de la consulta popular".

Nuestra Constitución Nacional en su Artículo 40, establece que: "El Congreso, a iniciativa de la Cámara de Diputados, podrá someter a consulta popular un proyecto de ley. La ley de convocatoria no podrá ser vetada. El voto afirmativo del proyecto por el pueblo de la Nación lo convertirá en ley y su promulgación será automática. El Congreso o el presidente de la Nación, dentro de sus respectivas competencias, podrán convocar a consulta popular no vinculante. En este caso el voto no será obligatorio. El Congreso, con el voto de la mayoría absoluta de la totalidad de los miembros de cada Cámara, reglamentará las materias, procedimientos y oportunidad de la consulta popular".

La consulta popular no es vinculante ni obligatoria, pero sí tiene un gran significado simbólico aunque no jurídico. La consulta masiva sí puede demostrar el nivel de apoyo a una propuesta, en este caso sería "La ley Ómnibus", pero no es una herramienta que tenga el poder de convertirla en ley. 

Entrando al campo de las hipótesis ¿qué haría y diría la clase política y sobre todo los legisladores que integran el Congreso de la Nación, si la consulta popular termina siendo apoyada a favor de la "Ley Ómnibus"?, ¿cuál sería el argumento que se esgrimiría desde la oposición peronista y no peronista, si se supone que "la mayoría tiene la razón"? 

Convengamos que la consulta popular, para el gobierno de Milei y para nosotros los ciudadanos también, termina siendo una muy buena herramienta de tipo política, ya que, de darse esta opción, quedará muy en claro quién es quién, en esta Argentina, o a decir del gobierno, "de qué lado de la historia" se encuentran todos y cada uno de los dirigentes políticos del país que día a día se hunde en la decadencia y en la miseria.