El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, cree que la sociedad va a terminar valorando en las urnas la gestión de Mauricio Macri porque difícilmente quiera volver atrás, no obstante reconocer que en todo pronunciamiento electoral existe un componente económico. No obstante, el desafío de consolidar la estabilidad es una tarea exigente que se está dando en conjunto con todos los ministerios, de manera de administrar la escasez de forma inteligente.

En amplias declaraciones a un matutino porteño, el funcionario aseguró que la economía está ahora mucho más sólida que años atrás y la prioridad para este año es hacer una corrección de 2,5 puntos del PBI dentro del esquema macroeconómico. Valoró el programa financiero como muy sólido y por ello no será necesario acceder a los mercados externos durante este año y destacó el programa monetario muy fácil de monitorear por sector privado.

Sin embargo Dojuvne no puede negar la incidencia de la economía en las elecciones y confía en que el elector no se va a enfocar en las variables de corto plazo, sino va a reconocer lo realizado en estos cuatro años. Es decir, no seguir viviendo con cepos, con caídas de reservas, prohibiciones para importar y exportar, en default, con emisión monetaria descontrolada y sin pagar por los servicios públicos. La meta de ahorro en subsidios es trascendente: al asumir Macri había 5 puntos del PBI en subsidios y hoy el costo es de 1,5 prácticamente el nivel ideal si se tiene en cuenta el gasto social.

El ministro no cree que la discusión sea estrictamente económica porque todos queremos vivir en una sociedad plural, democrática, republicana, respetuosa de la ley e integrada al mundo, valores que son importantes en una elección. Recordó que la Argentina es uno de los países que más reestructuraciones y defaults ha tenido en los últimos 50 años y está seguro que se va a llegar al déficit cero.

Claro que no le resulta fácil a Dujovne hablar de la inflación, que además de ser hereditaria se potenció con los errores del optimismo oficial de los primeros años. La tasa es todavía muy alta, aunque descendió del pico registrado en septiembre de 6,5 a 2,6 en diciembre y por eso ahora hay mayor certidumbre ante la recuperación del consumo, un proceso lento pero sostenido.

La nota con uno de los funcionarios clave del Ejecutivo nacional tiene alto contenido de optimismo y buenas intenciones con metas a largo plazo. El problema es el día a día de quienes no entienden de macroeconomía y sinceramiento político porque el interrogante es cómo llegar a fin de mes.