Nuestro país se destaca en el mundo por las innovaciones en el desarrollo agropecuario y las transformaciones vienen de décadas de investigación exitosa para potenciar cultivos, procesar cosechas y marcar rumbos, desde las semillas y la mejor manera de cultivarlas hasta el diseño de la maquinaria rural requerida por cada producción.
En este contexto de evolución exitosa del agro argentino el papel del trabajador rural es fundamental para acompañar las actualizaciones a través una capacitación técnica que le representa mejores condiciones laborales, desde su posición estable por estar registrado hasta una mejor remuneración. Ya no existe ninguna actividad agrícola-comercial que no haya aplicado tecnología, desde la preparación del suelo, la siembra, el riego, y la cosecha mecanizada.
La capacitación obrera en busca de una mejor inserción laboral es una tarea del Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (Renatre) un ente autárquico de derecho público no estatal con representación patronal y sindical, donde están comprendidos los empleadores y trabajadores en el régimen de la ley nacional 25.191, e interviene en todos los sectores productivos del país.
Entre las principales actividades del organismo se encuentra la capacitación en el manejo seguro de elementos fitosanitarios, manejo de maquinarias, mantenimiento y uso de tractores, seguridad e higiene, sanidad animal y alimentación. Las buenas prácticas agrícolas tienden a prevenir posibles accidentes laborales mediante el uso correcto de las nuevas tecnologías o formas de trabajo.
El año pasado se alcanzaron 92 capacitaciones técnicas con 7.768 asistentes entre clases presenciales y a distancia debido a la pandemia, sumando a empleadores, estudiantes de escuelas técnicas y productores. En todos los casos se realizaron tareas de difusión sobre los derechos de los trabajadores y la importancia del trabajo registrado.
El objetivo del Renatre de ofrecer al mercado laboral agropecuario de mano de obra calificada, de manera que pueda familiarizarse y manejar la tecnología que se suma a las diferentes producciones resulta trascendente, pero necesita mayor difusión para no caer en la explotación laboral o en la inestabilidad del "changarín".
