La campaña de recolección de materiales reciclables, de la que participan más de cuarenta establecimientos educativos de San Juan, es una iniciativa loable ya que tiene un amplio fin social. Busca recuperar elementos que van a la basura y sin embargo son factibles de reutilizarse en nuevos ciclos industriales; ayuda a sanear el ambiente, y luego el producido de la venta irá a familiares de niños que requieren tratamiento médico prolongado.

El operativo Alumnos Solidarios tiene a la vez la importancia de crear conciencia en los chicos con un efecto multiplicador, porque no sólo aprenden a vivir en un ambiente sustentable sino que lo transmiten a sus familias y amigos. Además, el hábito de hacer en la rutina del hogar una primera clasificación de los residuos, separando los orgánicos de los plásticos, metales, vidrio, entre otros reutilizables, contribuye al mejor desempeño de las plantas de disposición final.

El programa oficial denominado Misión Buen Ambiente, junto con la campaña solidaria destinada a apoyar a la Sociedad de Amigos del Hospital de Niños (SAHNI) que recibirá todo lo recaudado en la venta de los elementos recuperados, debe ser apoyado por toda la comunidad. Es un buen comienzo para que todas las actividades humanas sean amigables con el ambiente.

Una de las claves para cuidar el medio es realizar el manejo correcto de los residuos, un problema que crece en el mundo por el aumento de la población y por ende los desechos de todo tipo que inciden aumentando en la contaminación ambiental. Pero también los modelos fabriles actuales son voraces en la utilización de recursos naturales y por ello un mayor ataque a los ecosistemas.

Debe recordarse que el constante desarrollo tecnológico acorta la vida útil de los aparatos generando la peligrosa basura electrónica. Se calcula que cada argentino produce anualmente 7,8 kilos de desechos electrónicos.

En general los procesos fabriles, y en particular de aparatos eléctricos y electrónicos, apuntan a que el avance de la tecnología los convierta rápidamente en residuos, pero los sistemas sanitarios de recolección, reciclado de elementos y disposición, no presentan igual dinámica. Por ello el interrogante de qué hacer con los equipos obsoletos, caso de una PC familiar, por ejemplo.

El reciclaje de desperdicios aprovechables es un desafío en todo el mundo y entre nosotros es un buen ejemplo crear conciencia ecológica desde la escuela para que se proyecte a toda la sociedad.