El boxeador ucraniano Olexandr Usyk (22-0-0, 14 KO’s) venció ayer por puntos, en fallo dividido, al inglés Tyson Fury (34-1-1, 24 KO’s) y se quedó con todos los cinturones de peso pesado. La pelea desarrollada en el Kingdom Arena de Riyadh, capital de Arabia Saudita, tuvo todos los ingredientes que se esperaban. La tensión y emoción fueron cambiantes y las tarjetas de los jurados marcaron la paridad exhibida, en distintos momentos por cada uno de los contendientes. Dos fueron favorables al ucraniano (115-112 y 114-13) y otra fue a favor del británico (114-113).

El combate, hasta el octavo asalto, lo dominó Fury, 18 centímetros más alto, y 13 kilogramos más pesado; quien apoyado en su mayor alcance con el anticipo del jab, y el uno-dos fue martirizando al ucraniano, de mejor técnica, que no podía imponer ante un rival movedizo.

En el noveno round un cross de Usyk entró neto y cuando se aprestaba a rematarlo, el árbitro inició un conteo de protección, que coincidió con la campana. De allí hasta el final Usyk impuso condiciones y ganó la pelea.