En una nota editorial publicada no hace mucho tiempo en este mismo espacio dábamos cuenta de que para que San Juan lograra posicionarse como una alternativa turística dentro del país, primero tendrá que solucionar una serie de problemas vinculados con su falta de conectividad en áreas básicas -la aérea, la vial e internet- para así continuar avanzando en la tarea de otorgar a la provincia el perfil turístico que definitivamente se le quiere conferir.

A pesar de lo prioritario que es mejorar el servicio aéreo mediante la incorporación de líneas low cost; optimizar el estado de las rutas de acceso a la provincia y conseguir mejores conexiones de internet en los sitios turísticos, las actuales autoridades de turismo han resuelto seguir apostando a otros aspectos más factibles y avanzar en la capacitación de unas 500 personas que se desempeñan en distintos emprendimientos turísticos, para que incorporen nuevos conceptos vinculados a la actividad y, en definitiva, mejoren el servicio y la atención que se ofrece a la gente que llega cada temporada a San Juan, lo que también es necesario.

El hecho de continuar trabajando por el crecimiento y desarrollo turístico de la provincia, poniendo énfasis en un aspecto que nos distingue como es el de la hospitalidad del sanjuanina, no debe hacer perder el foco de que para lograr que el turismo local alcance niveles de relevancia, comparable al de otras provincias que han hecho de esta actividad una fuente de ingresos segura y permanente, se debe avanzar en solucionar los problemas que hacen que los turistas no puedan llegar con mayor comodidad hasta esta tierra, o que no dispongan de algo tan elemental en esta época como es una conexión de internet rápida y segura que les permita estar comunicados en tiempo real con familiares y amigos en otra parte del país o el mundo.

El arribo al aeropuerto Domingo Faustino Sarmiento de un número reducido de vuelos que apenas alcanzan para cubrir las necesidades básicas del movimiento habitual que tiene la provincia, sumado a la falta de vuelos low cost, un poco más económicos, es un factor que incide directamente en la afluencia turística.

La conectividad vial es otro de los aspectos que conspiran en contra del San Juan turístico que se quiere promover. Hay que tener en cuenta que nuestra provincia no es una jurisdicción de paso, sino terminal, y que para llegar a cualquier punto hay que recorrer largas distancias. Los caminos de acceso a la provincia dejan mucho que desear como sucede con las Ruta 20, la 141, y la 40, tanto desde el Sur, es decir desde la provincia de Mendoza, como desde el Norte, desde La Rioja. En todos los casos se trata de vías que no están en óptimas condiciones y que recorrerlas puede llegar a ser tedioso y peligroso.

Respecto del servicio de internet, no se puede viajar a Calingasta, Iglesia o Valle Fértil y encontrarse que no hay señal de internet o que la señal es débil e intermitente, porque todo esto va en contra de la imagen que el turista se hace del lugar que visita y que luego la difunde.

Capacitar a la gente de los distintos emprendimientos turísticos como al sanjuanino en general, para que atienda bien al turista que pueda llegar a San Juan es muy valioso, pero esto no debe ser motivo de que continúa postergada la solución de otros temas tan o más valioso como es el de facilitar la llegada de esos turistas a la provincia.