A los niños se les inculca desde muy pequeños el amor a la naturaleza y se les enseña que plantar un árbol es muy beneficioso para el medio ambiente. Pero recién es en la edad escolar en que asimilan este concepto y lo desarrollan, siempre y cuando los docentes promuevan ese hábito, dándoles a conocer todas las ventajas que la forestación confiere al ser humano y al ámbito en el que habita.
De ahí las importancia de que durante todo el ciclo escolar –al menos primario y secundario– se concientice a los chicos de que la forestación es una de las mejores prácticas para hacer que el medio ambiente no pierda sus características y que pueda ser conservado en beneficio de todos.
Los docentes no deben esperar el 29 de agosto de cada año, para preparar una clase teórica sobre la importancia del árbol y pretender con ello que los alumnos internalicen el concepto de ser guardianes de las plantas, para cuidarlas y protegerlas. Desde el primer día de clases se debe comenzar con una enseñanza metódica y persistente, basada en mucha práctica, sobre las distintas formas de plantar y cuidar un árbol.
Al promediar la etapa escolar, los chicos ya deben tener suficientes conocimientos para saber cuál es la mejor forma de cuidar un árbol y los beneficios ambientales que ofrecen las distintas especies en contextos urbanos y rurales que son muy valiosos para permitir el desarrollo de la vida.
En San Juan hubo hasta ahora muchos intentos por el desarrollo de campañas forestales promovidas desde las escuelas, que no ha tenido la consistencia suficiente. Una iniciativa que se quiere poner en marcha este año es la de ‘El bosque en la escuela” en relación a la necesidad de promover el crecimiento y desarrollo del bosque nativo.
En relación a la promoción de la forestación en general, los alumnos deben comprender que los árboles embellecen el entorno, reducen la temperatura y proporcionan sombra, uno de los aspectos más notorios especialmente cuando transcurrimos uno de los veranos más calurosos, en los que la sombra de los árboles es uno de los bienes naturales más preciado.
Ante el próximo inicio del ciclo lectivo 2025, las autoridades de Educación deberían comenzar a establecer las pautas para que disciplinas como la forestación y el cuidado del medio ambiente comiencen a ser dictadas desde un principio, a fin de recuperar el tiempo perdido consistente en largos períodos en los que en las aulas no se ha estado hablando de los árboles y de su forestación y reforestación.
