En un verano que se está presentando un tanto atípico por las sorpresivas tormentas que se han suscitado en las últimas semanas, algunas de ellas con la caída de una gran cantidad de agua y, en ocasiones, de piedra o granizo, la producción agrícola provincial comienza a evidenciar daños, que de no tomarse algunas medidas preventivas, serán causales de grandes pérdidas para un sector que le ha tocado atravesar momentos muy duros en materia económica y financiera y que tenía esperanzas de recuperarse durante la temporada.
Desde las áreas oficiales vinculadas a la producción se ha dado a conocer que se está al tanto de lo que está ocurriendo en el sector y que están en plena vigencia desde Fiduciaria San Juan (Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria para poromover el desarrollo productivo y económico de la provincia) el apoyo a los pequeños productores para la adquisición de productos fitosanitarios para tratamientos preventivos y/o curativos contra enfermedades fúngicas como el oidio, peronóspera y botritis, o plagas cuarentenarias como la lobesia botrana y mosca de los frutos. De la misma manera se están analizando los efectos de las contingencias climáticas para cada uno de los productos frutihortícolas a fin de determinar acciones que indudablemente van a incidir en las futuras cosechas, con un costo muy considerable para los productores que ya venían haciendo numerosos esfuerzos por consolidar su situación.
Desde el sector productor, que se ha visto sorprendido por las alteraciones climáticas que están afectando sus cultivos, existe coincidencia de que están pasando por un momento muy acuciente y que las tareas preventivas recomendables para evitar mayores daños en sus cultivos, no están al alcance de todos, ya que hay que reunir una serie de requisitos para acceder, especialmente si se trata de productores medianos, ya que la mayoría de las líneas de apoyo están destinadas a los pequeños productores.
Desde los bancos no han surgido en estos días mayores novedades, lo que podría ocurrir en la segunda quincena de enero.
Los fenómenos que más han perjudicado el normal desarrollo de los cultivos agrícolas en estas últimas semanas ha sido la piedra y granizo que ha afectado por zonas sectores densamente cultivados como 25 de Mayo, Sarmiento, Pocito, Caucete, 9 de Julio y Rawson. El otro factor negativo lo constituye el avance de la peronóspera, que en la opinión de muchos productores, no suele presentarse en esta época, pero en esta ocasión por las características de las lluvias se ha hecho presente constituyendo un nuevo factor de preocupación.
La presencia de la Lobesia Botrana, que viene desde el año pasado y que ha dado lugar a intensas campañas en contra de su proliferación, también es otro factor de preocupación por la incidencia que luego estos males tienen en los procesos de comercialización, especialmente cuando se habla de exportación o salidas de productos al exterior donde cada uno de estos fenómenos inciden negativamente.
Hay que salir de inmediato a tratar de contrarrestar estos fenómenos para evitar mayores pérdidas, con información actualizada de los productos más afectados entre los que se encuentra las uva para consumo en fresco que ya se está cosechando y procesando; la uva que será destinada a pasa y el resto que tendrá como objeto la vinificación y la producción de mosto.
