Si bien las 14 muertes de conductores que viajaban solos registradas en el primer semestre del 2024 es una cifra menor a las que hubo durante el 2022 y 2023, -en que hubo 23 y 26 fallecidos, respectivamente- sigue la preocupación por estos hechos ya que se considera que el número continúa siendo elevado.
Al analizar las causas que provocan estas coaliciones, se las puede atribuir a la imprudencia con la que se conduce; el excesivo consumo de alcohol y al uso del celular mientras se circula, una acción que está prohibida pero que no se controla, lo que hace que la mayoría de los conductores sean recurrentes en una práctica que pone en peligro sus vidas.
En esta misma columna de opinión hemos mencionado en varias oportunidades lo conveniente que resulta conducir con prudencia para llegar a destino. Transitar en moto o auto, o cualquier otro tipo de vehículo a velocidad moderada y observando todas las indicaciones del camino, es una forma de hacer que el viaje sea más seguro. Si por el contrario se circula a toda velocidad, transgrediendo normas y conduciendo temerariamente, se corre seriamente el riesgo de tener un accidente grave o, como en los casos a los que nos estamos refiriendo, perder la vida.
Entre los factores que inciden decisivamente en los accidentes que se producen mientras se viaja solo está el de conducir bajo los efectos del alcohol. Superado los límites de alcoholemia permitidos para circular, el conductor se expone a la posibilidad de accidentarse al perder reflejos y las referencias de la ruta o el camino. Esto es lo que más ha provocado coaliciones contra árboles, postes del alumbrado público, automotores estacionados o elementos de señalización ubicados a la orilla de la calzada.
El hecho de que estos accidentes se produzcan en solitario es por que generalmente tienen lugar al regresar de una fiesta o de un evento, después de dejar a familiares y amigos, a altas horas de la madrugada y por calles con ciertas características bordeadas de árboles, con columnas del sistema de alumbrado público o carteles de señalización vertical. Se ha comprobado que el argumento del mal estado de las calles o rutas, no constituyen las principales causas de estos accidentes. Miles de conductores transitan por estos mismos lugares y no por eso se suceden estos hechos fatales.
Habrá que generar conciencia en la necesidad de conducir con mayor precaución en todo momento ya que no puede ser que se sigan sucediendo estos accidentes de una manera tan absurda, a tal punto de que en promedio hay más dos muertes por mes por esta causa.
Perder el control de un auto, volcarlo o caerse de una moto son siniestros viales que podrían ser evitados si se conduce prudentemente, sin consumir alcohol y sin pretender utilizar el teléfono móvil mientras se maneja. A estos aspectos tendrá que apuntar la Policía de Tránsito con sus controles que deberían realizarse especialmente los fines de semana en horas de la madrugada, para intentar detectar a quienes no están en condiciones de conducir en la vía pública.
