La localidad de Aguas Blancas, en la provincia de Salta, separada de la ciudad de Bermejo, en Bolivia, por el río homónimo recibe en forma permanente e impunemente todo tipo de contrabando, debido a la gran facilidad de traspasar la frontera a lo largo del cauce que se extiende por varios kilómetros. La mayor preocupación es que entre el contenido del contrabando hay drogas que ingresan clandestinamente y luego se distribuyen por toda la Argentina siendo una de las vías más activas.

El alambrado que el municipio de Aguas Blancas prevé realizar, en realidad no es muy extenso ya que medirá solo 200 metros, mientras que Argentina y Bolivia comparten en esa zona mas de 740 kilómetros de frontera. Pero su importancia radica en que permitirá ordenar el ingreso desde el vecino país haciendo respetar las vías legales que se encuentran en vigencia en cualquier paso fronterizo.

La obra se llevará a cabo dentro del marco del Plan Güemes lanzado por el Ministerio de Seguridad de la Nación que comanda Patricia Bullrich, y que busca combatir los delitos federales en la frontera norte de Salta, con foco en los departamentos de Orán y Aguas Blancas.

El alambrado que estará entre la terminal de ómnibus de Aguas Blancas y la Oficina de Migración de la Argentina en Puerto Chalana –desde donde salen pequeñas embarcaciones que cruzan el río Bermejo, que es el límite internacional, llevando todo tipo de cargas no siempre declarada oficialmente– tendrá el objetivo optimizar el control de la gente que ingresa y sale del país con la misma exhaustividad que se aplica en todos los pasos fronterizos.

Es evidente que la situación es insostenible y que recurrir al alambrado es porque el trafico de drogas y el narcoterrorismo están invadiendo la zona con un riesgo muy grande para nuestro país. Se quiere evitar que esta región adquiera las mismas características de Ecuador donde el narcoterrorismo está avanzando en distintos ámbitos.

Se trata de una medida necesaria que habrá que implementar en otros tanto lugares de la frontera argentina para evitar el paso impune de drogas y de personas que se dedican al tráfico de drogas, uno de los flagelos que hay que combatir en defensa de nuestro país.