Desde el Ministerio de la Producción del Gobierno de la provincia se ha comenzado a trabajar en un Plan Estratégico Vitivinícola con una amplia participación del sector privado, para hacer que San Juan recupere el prestigio nacional e internacional como segunda productora de uvas y vinos del país. La idea es crear mesas de trabajo conjuntas para que durante los próximos tres años se elaboren políticas públicas de largo plazo que logren revitalizar al sector para garantizar que la vitivinicultura sanjuanina no pierda el lugar que se ha ganado y que merece. Para este objetivo han sido convocadas 33 entidades, entre cámaras empresariales, organismos del Estado e instituciones científicas, que tendrán la posibilidad de hacer propuestas destinadas a que la actividad vitivinícola continúe desarrollándose y no quede postergada como ha venido ocurriendo en los últimos años, a pesar de los intentos por posicionar al vino como bebida nacional.

Se trata de una oportuna iniciativa local en la que el Gobierno provincial quiere ser motor de impulso, pero luego dejar en manos privada todas las iniciativas que puedan contribuir a que la industria vitivinícola sanjuanina ocupe el lugar que le corresponde. Son muchas las ideas que los principales actores de la actividad tienen en mente, aunque lógicamente se requiere de tiempo y esfuerzo para llevarlas a cabo en un contexto de dificultades económicas y financieras por las que atraviesa el país, a pesar del proceso de recuperación que comienza a vislumbrarse.

Como promotor de la iniciativa, desde el Gobierno ya se han hecho algunas propuestas y se ha puesto a disposición programas de capacitación para poder llevar adelante todas las ideas que se propongan en materia de promover las actividades de cada una de las cadenas productivas que conforman la vitivinicultura. Uno de los sectores que más interesan es el de los vinos fraccionados, pero también hay necesidad de promover dentro de la provincia algunas actividades como la Ruta del Vino, el Enoturismo, la vinculación de la gastronomía con la vitivinicultura y la necesidad de crear dentro de este contexto un Museo del Vino que reúna toda la historia vivitinícola sanjuanina, su tradición y los avances que se experimentaron desde que se empezaron a cultivar las primeras parras en la provincia.

Entre las propuestas también hay algunas referidas a las pasas de uva y la uva en fresco que, a pesar de su calidad y su buen momento de comercialización, también necesitan de un impulso promocional para lograr mejores niveles de venta y una mayor difusión de sus cualidades. Algo parecido sucede con el mosto, con muy buenos merados conseguidos a nivel mundial, pero que siempre se trata de productos que son conveniente promocionar para no perder la posición alcanzada.

El plan es amplio y busca alcanzar objetivos que hasta ahora han estado un tanto descuidados. La industria vitivinícola lo ve con buenos ojos, en relación a que San Juan no puede dejar que su cultivo emblemático y la industria que de el se deriva carezca de la promoción necesaria y de un programa que prevea que la provincia siga siendo una de las principales regiones vitivinícolas de la Argentina.