Si bien los municipios departamentales reciben mensualmente fondos provenientes de la coparticipación que le efectúa la provincia, el hecho de que esos recursos están resultando insuficientes para poder cumplir con todas las obligaciones asignadas ha llevado a la mayoría de las comunas a implementar moratorias para el pago de deudas atrasadas, con las que esperan recaudar fondos que resultarán de gran utilidad para cada municipio.

Los ingresos provinciales que se transfieren a los gobiernos comunales están integrados por fondos provenientes de la recaudación impositiva nacional, la recaudación que se genera por Ingresos Brutos, los impuestos de Patente e Inmobiliario y el Fondo Federal Solidario. Estas distribuciones se realizan en el marco de leyes que establecen los mecanismos de asignación de los distintos recursos fiscales.

Pero como los municipios tienen otra forma de recaudar recursos, a través del cobro de tributos que pueden calificarse como impuestos, tasas y contribuciones, es que las comunas han salido a tratar de cobrar esos conceptos con moratorias que, en un principio iban a vencer a fines de julio, pero luego fueron prorrogadas para agosto, en coincidencia con la moratoria para impuestos provinciales que ha lanzado el Gobierno de San Juan.

La diferencia fundamental entre un impuesto y una tasa, derecho o contribución, se explica en que los primeros gravan una manifestación de capacidad contributiva que no precisa ser acompañada de una contraprestación específica por parte del Estado, en tanto que en el caso de las tasas y contribuciones la obligación de pago se origina en la prestación estatal de un bien, obra o servicio que beneficia de manera concreta al contribuyente.

Hasta el momento el nivel de adhesión de los vecinos a las moratorias municipales no ha resultado el esperado por muchos intendentes. Los bajos niveles de recaudación continúan manifestándose quitando a muchas comunas la posibilidad de encarar obras que están haciendo falta a la comunidad.

La coincidencia de fechas entre las moratorias comunales con la de la provincia es un factor que está incidiendo notablemente en el nivel de cumplimiento y en el deseo de muchos de ponerse al día en el pago de impuestos y tasas en forma simultánea, sin tener la capacidad de recursos para ambas obligaciones.

De todas maneras, según lo han manifestado la mayoría de los intendentes, van a seguir insistiendo en el pago de deudas atrasadas ya que es la única manera de reunir recursos para financiar las tareas de servicio público que realiza el municipio y encarar aquellas obras que son imposibles concretar con los fondos que habitualmente reciben de la coparticipación de impuestos.