Ayer por la mañana, los alrededores de la Casa Blanca estaban desiertos. Solo vehículos de seguridad y efectivos de seguridad apostados en lugares estratégicos eran quienes se veían a simple vista. Ese fue el principal motivo por el cual, no se hizo la ceremonia de posesión del cargo de presidente de los Estados Unidos en las escalinatas del Capitolio, como es tradición en ese país. Por eso, Donald Trump fue ungido en el interior del edificio. Todo en un contexto donde el frío del Polo Norte se hizo sentir en el norte del país. Sin embargo, más allá de la meteorología, quienes estaban muy optimistas eran los inversores que se preparaban para dar la bienvenida a la segunda toma de posesión de Trump, anticipando los beneficios de su agenda proempresarial, aunque manteniéndose cautelosos ante sus políticas comerciales proteccionistas, en particular su postura sobre los aranceles.

Una agenda ambiciosa
Trump asume el cargo con una ambiciosa agenda que abarca una reforma comercial, medidas drásticas contra la inmigración, recortes fiscales y una relajación de la regulación de las criptomonedas.

Los gestores de inversión están ajustando las carteras de todas las clases de activos, en busca de señales que puedan desencadenar movimientos del mercado a corto plazo.

“La incertidumbre sigue siendo la consigna, con todo el mundo atentos como si la amenaza de aranceles se convertirá en realidad o seguirá siendo una estrategia de negociación el primer día”, dijo Sam Stovall, estratega jefe de mercado de CFRA Research. Pero muchos mantienen la esperanza de una respuesta relativamente moderada a los comentarios y acciones iniciales del nuevo presidente.

“El ladrido de Trump podría ser peor que la mordedura de Trump al principio”, dijo Michael Arone, director de inversiones de State Street Global Advisors. Espera que el calendario y el impacto de los cambios políticos más significativos de Trump se desarrollen a lo largo de un período de tiempo más largo.

Temores inflacionistas
Aún así, existe la posibilidad de que los planes arancelarios de Trump aviven aún más los temores inflacionistas que presionan los precios de los bonos y las acciones, mientras que los esfuerzos por endurecer los controles de inmigración también podrían repercutir en esos mercados. Las medidas para relajar la regulación han elevado las acciones de los bancos y han disparado las criptodivisas.

Al tiempo que informaban de un aumento de los beneficios, los consejeros delegados de Wall Street dijeron a los inversores que el próximo Gobierno estadounidense sería favorable a los negocios y bueno para los bancos.

Trump planea iniciar su presidencia con una oleada de órdenes ejecutivas dirigidas a áreas políticas clave, como la inmigración y la energía.

Hoy, martes, será un día clave, porque ayer, los mercados bursátiles y de renta fija de EEUU estubieron cerrados por el Día de Martin Luther King Jr., por lo que gran parte de la reacción comercial podría no ser evidente hasta la presente jornada.

Por Suzanne McGee y Lewis Krauskopf
Agencia Reuters