Dejar un automotor, ya sea auto o camioneta, estacionado en la vía pública, en cualquier punto de la provincia, sin importar el horario, se ha convertido en una situación de mucho riesgo, a consecuencia de bandas delincuentes que se dedican a sustraer vehículos o a desmantelarlos con una impunidad que asombra ya que casi no hay detenidos por estos ilícitos que cada vez son más frecuentes.
En lo que va del año se han contabilizado más de una docena de automotores sustraídos, solamente en el Gran San Juan, sin que se tengan datos precisos de hechos similares que se han producido en el resto de los departamentos.
La modalidad que emplean estas auténticas bandas organizadas es variada ya que además del robo de vehículos está la de la sustracción de algunos elementos como espejos retrovisores, tapa de ruedas, antenas, limpiaparabrisas, insignias de cada marca, faros y rejillas, entre otros accesorios. También se han detectado y denunciado otras sustracciones un poco más complejas, como la de la batería de cada vehículo o la rueda de auxilio, especialmente de las camionetas, que va ubicada en lugares estratégicos que hacen dificultosa su extracción, pero que los delincuentes sacan con gran facilidad.
De los automotores sustraídos en el Gran San Juan, algunos de ellos fueron curiosamente robados del lugar en que los habían dejado sus dueños, sin hacer uso de violencia y de una manera muy ingeniosa. Elegían autos o camionetas que estaban en las inmediaciones de una cancha de fútbol y que pertenecían a jugadores de los distintos equipos. Se introducían en los vestuarios, robaban las mochilas conteniendo las llaves y luego se llevaban el vehículo que podían hacer arrancar con absoluta tranquilidad y ante la menor sospecha. Algunos de estos automotores aparecieron totalmente desmantelados en la zona de la Costanera de Chimbas u otros lugares solitarios.
Hasta ahora esas bandas no han sido sorprendidas en el momento del hecho y como consecuencia no son muchos los detenidos por estos ilícitos.
La gente duda de la efectividad de la policía para atraparlos y teme que estos ilícitos se incrementen a medida que pase el tiempo y la policía no encuentre la forma de contenerlos.
También es numeroso el robo de motos y bicicletas, que terminan desapareciendo totalmente, sin posibilidad de recuperarlas ya que el desarme de estos rodados es más sencillo y se puede hacer con mayor rapidez. Las bicicletas de nueva generación, preferentemente, rodado ’29 son las más codiciadas por el valor de reventa tanto del cuadro como de los demás componentes.
Si bien siempre hubo robo de autos, en años anteriores eran más esporádicos. En esta oportunidad la situación es preocupante y así lo ha advertido la Unidad de Investigación Fiscal de Delitos contra la Propiedad que ha debutado este año en el sistema acusatorio y ha empezado a concentrar una de las más importantes masas de delitos, como son los robos.
