Aunque tanto asustan y muchas veces no se sabe cómo actuar ante la presencia de una serpiente, la realidad es que cumplen un rol ecológico clave como controlador de plagas de roedores. Muchos dirán que son peligrosas y que “no queda otra opción que matarlas”, pero no siempre es así. Sólo 4 de las 18 especies que se encuentran en la provincia revisten importancia médico-toxicológica, el resto no. Se trata de la Coral (Micrurus); dos tipos de Yarará (Bothrops), y la Cascabel (Crotalus). El resto tiene veneno pero su mordedura no reviste peligro para la salud o vida humana, de acuerdo a las afirmaciones de los biólogos especialistas consultados.
Claro que la realidad indica que el ciudadano común poco o nada sabe de la diferencia entre unas y otras por lo que desde la Secretaría de Ambiente de la provincia y el Gabinete de Diversidad y Biología de Vertebrados del Árido (DIBIOVA) de la Universidad Nacional de San Juan, han comenzado con tareas educativas para llegar a la comunidad con información confiable y científica, destinada a derribar mitos.


educar acerca de las serpientes locales y su rol en el ecosistema.
Hace pocos días, ambas entidades realizaron el encuentro “Serpientes de San Juan” en el Parque Presidente Sarmiento para dar a conocer y valorar a los reptiles cuya función es clave en los ecosistemas locales. Esto surgió en el marco del programa “Verano Verde” de la citada Secretaría. Allí compartieron información sobre las especies autóctonas, sus hábitats, comportamiento y el rol fundamental que cumplen en el equilibrio natural con el objetivo de fomentar su conservación.
“También hemos tenido charlas y visitas guiadas referidas a murciélagos, anfibios, aves y en esta oportunidad le tocó el turno a las serpientes. Sabemos que generan mucho temor, muchos prejuicios por parte de la sociedad y muchas veces por falta de conocimiento. Así es que es muy necesario brindarle a la gente información precisa de cómo actuar cuando estos animales aparecen en viviendas particulares, fincas u otros sitios. Además debemos saber el rol que cumplen en los ecosistemas. Por un lado hay que entender que forman parte de nuestro hábitat y por ende debemos saber convivir con ellas como con cualquier otro animal. Por otro lado es peligroso tratar de matarlas o ahuyentarlas porque al defenderse de la amenaza puede ocurrir un accidente”, explica Ezequiel Salomón, director de Conservación de la Secretaría de Ambiente.
* Palabras autorizadas
Los biólogos que forman el Gabinete de Diversidad y Biología de Vertebrados del Árido (DIBIOVA), coordinado por el doctor Rodrigo Gómez Alés (MP: 011), son los que aportan sus conocimientos, estudios e investigaciones sobre estos animales, generalmente, tan temidos.
“Desde este gabinete hacemos actividades de docencia, investigación y extensión en el marco de la Universidad Nacional de San Juan y articulamos con la Secretaria de Ambiente en este tipo de actividades para mostrar lo que hacemos. En el caso particular de las serpientes tratamos de llevar herramientas para evitar accidentes mediante la prevención, o bien, explicar qué se debe hacer si la serpiente ya mordió. Además con el calor y las crecientes salen más porque tratan de resguardarse, de hecho en estos últimos días en Albardón un hombre fue mordido por una yarará”, cuenta Rodrigo Nieva Cocilio, doctor en Biología miembro de DIBIOVA (MP: 010).
Si bien no se conoce que alguna de las serpientes que habitan el árido sanjuanino se encuentre en peligro de extinción hay que tomar medidas preventivas para evitar que suceda y que la población de los roedores aumente, ya que bien se sabe que la gente tiende a matarlas o son atropelladas involuntariamente en rutas. Esto provoca que el número de víboras muertas sea elevado, según el registro del DIBIOVA.
Una de las claves es conocer cuáles son las características de aquellas serpientes peligrosas (ver las fotos con datos específicos), ya que el resto no constituye un peligro médico sanitario.
“A los talleres llevamos los ejemplares que tenemos de colección, fotos y folletos para que la gente pueda identificar a las especies peligrosas y a las que no. Hay caracteres morfológicos como la coloración, la forma del cuerpo y la cabeza que las distinguen. Las que más daños pueden ocasionar con el veneno y demandan atención urgente son dos especies de yarará, la coral y la cascabel”, indica Nieva. (N.d.Redacción: ver aparte ¿Cómo reconocerlas).
> RECOMENDACIONES
* Cuando se encuentra una serpiente lo primero que se debe hacer es alejarse y retirar niños, mascotas y adultos del lugar.
* Se recomienda no dañarla y contactarse de inmediato con los teléfonos de emergencia:
Secretaría de Ambiente de lunes a viernes de 8 a 12: whatsapp 264 430 5057
Policía Ecológica: guardia permanente, incluso fines de semana y feriados
Teléfono 264 421 3280
O al DIBIOVA : 264 15 447 8324
gabinete.dibiova@unsj-cuim.edu.ar @instagram.com/dibiova @investigacionconservacionvertebradossanjuan
BOX 301. Av. Ignacio de la Roza 590 (oeste) Facultad de Ciencas Exactas, Físicas y Naturales. UNSJ
* Recordar que ante una amenaza la serpiente reacciona pudiendo dañar a alguien.
> EN PELIGRO
Si el reptil ya mordió a alguien, seguir estos consejos
*Mantener la calma, no correr, inmovilizar el miembro mordido y al paciente.
* Limpiar la herida solo con agua y jabón. No usar torniquetes
* No succionar la herida en ningún caso.
*Quitar elementos ajustados como relojes y anillos
* No aplicar hielo, ni cortes o quemaduras. Beber mucha agua si es posible.
*No consumir alcohol, ansiolíticos, aspirina u otras sustancias.
*No inyectar calmantes intramusculares. Si hay vómitos, poner al paciente de lado. No intentar atrapar o matar a la serpiente.
*Si hay obstrucción respiratoria o paro cardiorespiratorio, aplicar técnicas de resucitación.
> MEDIDAS PREVENTIVAS
*Mantener limpios los espacios interiores y exteriores para evitar atraer roedores, que son presa de serpientes.
*Mantener el pasto corto y sin malezas alrededor de casas y lugares de trabajo.
*Evitar acumular escombros, leña y madera que puedan servir de refugio a roedores y serpientes.
*Inspeccionar diariamente rincones, lugares oscuros y depósitos.
*Limpiar bien los lugares de acampe y no dormir en el suelo al aire libre.
*Revisar el calzado antes de colocarlo.
*Vestir ropa adecuada (guantes, pantalón largo y botas altas) para trabajos de campo.
*No meter las manos en cuevas, huecos, nidos, grietas o fogones abandonados.
*No intentar atrapar o molestar a las serpientes.
¿Cómo reconocerlas?
La mayoría de las serpientes en San Juan son inofensivas, aunque algunas no venenosas pueden causar lesiones. Las de importancia médica tienen modificaciones en su dentición y glándulas salivales para inyectar veneno mediante colmillos. Las diferencias entre las serpientes peligrosas y las inofensivas se basan en características como la forma de la cabeza, ojos, cuello, cuerpo, cola y escamas.
> Yarará chica: Tamaño mediano hasta 70 cm. El dorso tiene fondo marrón con manchas más oscuras en forma de moño. La cola es delgada, generalmente blanca en la punta. Vientre claro. Se alimenta de roedores. Posee hábitos crepusculares y nocturnos. Es de temperamento agresivo. Cuando se siente amenazada hace vibrar su cola imitando un cascabel. Es la especie que provoca mayor número de accidentes.
> Yarará ñata: Cuerpo robusto, cabeza triangular y achatada. Puede medir hasta 80 cm. Presenta una escama rostral levantada en el extremo de su hocico, característica que le da el nombre. Presenta en el dorso manchas irregulares rectangulares de color marrón o negruzco, alternadas a ambos lados de la línea media del cuerpo, sobre un fondo grisáceo.
> Coral verdadera: Tamaño mediano a grande, hasta 1.30 m. Su cabeza es corta y redonda sin distinguirse del cuello de color rojo. Presenta bandas transversales rodeando todo el cuerpo, de color rojo-negro-blanco- negro-blanco-negro-rojo, característica que la diferencia de la “falsa coral”. Tiene cola corta.
> Cascabel: Robusta de gran tamaño hasta 1.5 m. Cabeza bien diferenciada del cuello. En el dorso presenta una serie de rombos pardos bordeados de blanco o amarillo. Su nombre común proviene del apéndice que tiene en su cola. Con éste realiza un ruido característico cuando se siente amenazada.