El Parque Provincial Ischigualasto es uno de los recursos turísticos más valioso que tiene San Juan, por la cantidad de visitantes que recibe estimada anualmente en unas 100.000 personas. Para las próximas vacaciones de invierno sus administradores prevén la llegada de un 30% de ese total, ya que es la época propicia para visitar la zona por las condiciones climáticas favorables que presenta el invierno sanjuanino, por ello es que uno de los desafíos que se plantean es tener en condiciones el Parque para que la gente pueda disfrutarlo en su plenitud.
En estos últimos meses se han estado realizando una serie de trabajos de mantenimiento que han consistido en introducir diversas mejoras, tanto en el circuito turístico que se recorre por el interior del parque, como en el resto de la infraestructura del lugar que ahora ofrece una suma de comodidades para hacer más atractiva la permanencia en este centro turístico de nivel internacional.
Dentro de los trabajos que se han estado realizando y que necesariamente deberían continuar para garantizar el buen estado del predio, figuran los que han sido posibles gracias al aporte del Ministerio de Minería y a través del Plan de Huellas Mineras. Gracias a este programa se han introducido mejoras en el circuito interno con una serie de trabajos que incluyen la consolidación y marcación de la ruta, relleno, compactación y la construcción de alcantarillas para evitar que el camino sea deteriorado por las lluvias.
Siempre considerando la cantidad de turistas que llegan en esta época del año, las autoridades que administran el parque, como también las del área de Turismo y Cultura, se focalizaron en que este lugar tuviera los servicios esenciales, y que sitios de concurrencia obligada como el museo Dr. Williams Sill estuvieran en buenas condiciones y ofrecieran el servicio de confitería y otras comodidades para hacer más placentera la permanencia en el lugar.
Se ha puesto especial atención en cada uno de los puntos de detención que hay a lo largo de los 40 kilómetros del circuito tradicional y en la oferta de actividades que se pueden hacer en el Valle de la Luna, para lo cual también se ha trabajado en tener en estado óptimo los circuitos de mountain bike; el que se utiliza para hacer las caminatas nocturnas; el ascenso al cerro Morado o el recorrido del circuito del río Salado.
La construcción de los albergues denominado eco-domos ha suscitado gran expectativas por tratarse de un nuevo concepto en materia de alojamiento y disfrute de la naturaleza. La necesidad de terminarlos íntegramente radica en el gran número de consultas que se han estado recibiendo, para saber si se dispondrá de estos módulos para esta temporada, pero depende de la Unesco que se dé el visto bueno para finalizar con este proyecto que ha quedado pendiente.
En todo este proceso hay algunos inconvenientes a subsanar como la escasez de fondos para realizar los trabajos y el hecho de tratar de que todas las mejoras no estén en contra de preservar las condiciones naturales del parque, que deben cuidarse evitando afectar el entorno.
