Las últimas pruebas de comprensión lectora realizadas en el país han demostrado que los niños y los jóvenes cada vez leen menos y que cuando lo hacen tienen serias dificultades para comprender textos, lo que incide negativamente en el proceso de enseñanza-aprendizaje en los distintos niveles.
Más allá de los esfuerzos que se puedan estar haciendo en el marco de la educación formal que se ofrece en las escuelas públicas o privadas para mejorar esta situación, es relevante la tarea que con gran esfuerzo realizan las bibliotecas populares, instituciones culturales que en la mayoría de los casos han logrado subsistir gracias al ingenio y a la dedicación de sus encargados, que periódicamente organizan actividades tendientes a promover la lectura en sus distintas modalidades.
Hay unas 50 bibliotecas populares en toda la provincia, que en algunas localidades son vitales centros de desarrollo cultural, al promover las más diversas actividades, todas tendientes a generar el hábito de la lectura desde los más pequeños hasta edades más avanzadas que coinciden con el nivel secundario.
Si bien hay toda una estructura oficial que depende de la Dirección de Bibliotecas Populares y Actividades Literarias, la mayoría de estas entidades subsisten en base a que hay sectores de la comunidad que reconocen la importancia de su presencia y confían en que sus hijos pueden recibir en esos ámbitos una apoyatura que puede llegar a ser fundamental como complemento de la enseñanza escolar.
Dentro de esa labor permanente que realizan las bibliotecas populares y como una manera de visibilizar la labor social y educativa que cumplen, entre hoy y mañana, en el Centro Cultural Conte Grand, realizarán la denominada “Expo Biblio Pop”, una muestra que incluirá un circuito interactivo y lúdico para que los niños, jóvenes y familias en general puedan disfrutar de la lectura y la ficción literaria, apuntando siempre a desarrollar el gusto por la lectura como medio de acrecentar la cultura.
El objetivo principal de esta actividad es el de fomentar la lectura y que el público en general tenga un acercamiento más amplio al mundo de las bibliotecas, consideradas como el medio idóneo para que las comunidades no pierdan una de las formas que existen de lograr el acrecentamiento de su cultura.
Hay que tener en cuenta que hay bibliotecas populares que han logrado trascender decisivamente en las comunidades en que están insertas al contar con el apoyo y la aceptación de la gente que las tiene como referentes de actividades sociales y culturales. Algunas de estas bibliotecas son muy conocidas como la Cervantes y la Biblioteca Popular Sur, ambas de Rawson; la Biblioteca de Escritores Sanjuaninos y Sociedad Franklin, de Capital; Biblioteca Abenhamar Rodríguez, en Santa Lucía y biblioteca Colón en Caucete, entre un medio centenar más.
Varias entidades pertenecientes a la sociedad y al empresariado, incluido este diario, concretan periódicas donaciones en material bibliográfico para que las bibliotecas puedan seguir promoviendo la lectura, una tarea que hay que fortalecer en beneficios de nuestros niños y jóvenes.
